Sectarismo antirreligioso y desprecio de la ley
En Asturias (y en España) todo lo relacionado con la religión corre el riesgo de ser banalizado y distorsionado porque los prejuicios (e intereses) impiden que se pueda debatir serenamente sobre un asunto tan importante. Esta anormalidad ,amplificada por los medios de comunicación, genera un sectarismo que es muy grave, y mas si contagia a las administraciones públicas. Un ejemplo penoso y cercano es el de la asignación horaria de la asignatura de religión de Bachillerato en la enseñanza pública asturiana. Esta asignatura , durante el año 2009-10, estuvo colocada a 7º hora en mas de la mitad de los centros. Y en la mayoría de los institutos los alumnos de Atención educativa (su alternativa) no asistieron con normalidad a las clases. O no se les puso falta. Lo cual no deja de ser una coacción para los alumnos que si eligen religión y que coloca a la asignatura en una situación de desventaja evidente que amenaza su supervivencia. Esto es escandaloso: hay que denunciar esta política...