La buena fama de Gumersindo Azcárate
RANCISCO PRENDES QUIRÓS Un día como el de hoy de 1937 el Ayuntamiento retiró del callejero el nombre de un político insigne que había sido hijo adoptivo de Gijón Pasan los años, y sobre la figura de Gumersindo de Azcárate, como sobre tantas otras, cae implacable el negro manto del olvido. Y sobre el manto cayó además, sobre la memoria de Gumersindo en Gijón, la vergonzosa injuria recibida por el acuerdo de la Comisión Gestora de su Ayuntamiento, que en tiempos de denso duelo, un 4 de diciembre como hoy, pero de 1937, retiró del callejero local su nombre de la calle que el Consistorio constitucional de 1908, le había dedicado. Y, hay que levantar ese manto y recuperar ese nombre, devolviendo el honor al personaje ilustre, al espejo de ciudadanos, al sabio, al político austero, generoso, abnegado... Fue Gumersindo Azcárate y Menéndez Morán maestro reconocido y político por todos respetado, y de alguna forma, un vecino más de Gijón, su segunda patria, como ...