ELOGIO DE LA POLÍTICA

FESTINA LENTE

domingo, 11 de abril de 2010

Sobre finanzas públicas y planes de ahorro en tiempos de crisis

11.04.2010 - FRANCISCO J. DELGADO RIVEROPROFESOR DE HACIENDA PÚBLICA DE LA UNIVERSIDAD DE OVIEDO
Asistimos en fechas recientes a una confrontación política en nuestra tierra a sabiendas del plan de ahorro autonómico para afrontar las estrecheces presupuestarias originadas tras el estallido de la profunda crisis económica hace ya algún tiempo y de la que no se espera salir en otro tanto. Este artículo pretende no más allá de poner sobre la mesa algunos datos y algunas opiniones personales sobre este tema, por supuesto susceptibles de réplicas y contraopiniones como corresponde a cualquier materia económica y especialmente de economía pública.
Sobre la situación de las finanzas públicas. España se encuentra en una difícil encrucijada -tan sólo hay que observar el salpicón de malas noticias económicas de cada día- de la que se puede salir airoso con mayor probabilidad con un gran acuerdo -eso sí, con contenido- de los dos principales partidos. Pero en la medida en que tenemos continuamente elecciones a la vista -Cataluña este mismo año, municipales y autonómicas en 2011, nacionales en 2012- tal acuerdo es poco plausible. El aumento del gasto público especialmente por la factura del desempleo y la contracción de los ingresos por la tremenda bajada de actividad -y el paralelo incremento de la economía sumergida en el difícil despertar del milagro económico español- han puesto los dígitos de déficit público en niveles de alerta, sobre 12% del PIB. Y ello con el consiguiente despegue de la deuda pública acumulada, que había logrado bajar del 40% del PIB, pero se estima que alcance las cotas del pasado en los próximos años. Y habrá que devolverla en el futuro a unos intereses más altos que los actuales, en mínimos históricos, y eso restará capacidad de gasto en el resto de la actividad pública. Ante este escenario no hay otra receta que retornar al equilibrio de las cuentas públicas, lo que implica a todos los niveles de gobierno: central, regionales y municipales.
Sobre el plan de ahorro autonómico. Asturias, al igual que el Gobierno central, ha visto cómo su presupuesto adquiría el color rojo del déficit, si bien es cierto que nuestra región presenta unos ratios envidiables en cuanto a endeudamiento. Pero no es oro todo lo que reluce. En sintonía con el resto del país, la normativa de estabilidad presupuestaria desencadenó una imaginativa forma de seguir creciendo sin infringir el requisito -técnicamente el déficit se computa como necesidad de financiación- mediante la expansión del sector público empresarial en sus más que diversas modalidades (¿llegó la hora de frenar o incluso dar marcha atrás en el tamaño del sector público?). El reciente plan de ahorro asturiano persigue ahorrar unos 150 millones de euros a base de no reponer a los jubilados públicos más que a un pequeño porcentaje, una reorganización de la empresa pública y el aumento de algunos tributos. No suena mal, pero seguro que será insuficiente para adaptarnos a un nuevo escenario en el que las alegrías presupuestarias no abundarán.
Sobre el futuro. Pensemos en una cuestión. Si un empleado de la construcción (o del sector del automóvil) pierde su puesto de trabajo porque ya no se puede seguir el vertiginoso ritmo del pasado, lo más racional sería buscar alternativas en otros sectores mediante, en su caso, la formación-reciclaje adecuados si es necesario. Pues eso le pasa al sector público, que debe establecer claramente su estrategia a partir de ahora, en cuanto al modelo productivo que tiene que fomentar, las políticas de gasto -priorizando y aumentando la eficiencia en una suerte de presupuesto de base cero donde debe justificarse cada año cada euro del mismo- y el modelo tributario para obtener los ingresos necesarios.
En cuanto al modelo productivo, no se puede volver a apostar por viviendas y coches -bienvenido el coche eléctrico, pero con esto no basta, y tengo mis razonables dudas sobre el alcance en el empleo de las rehabilitaciones de viviendas-. Se debe tomar nota de las diferentes recomendaciones de los organismos internacionales y nacionales para luego tomar decisiones valientes y sin los habituales vaivenes de los globos sonda. No es el momento de estos artilugios. En definitiva, diseñar sin más dilación el modelo económico del futuro apostando más por la I+D+i.
Respecto a las políticas de gasto, es evidente que tanto Sanidad como Educación deben ser objeto de un profundo análisis y una seria revisión, introduciendo nuevos elementos que permitan recortar la aportación pública, aún conscientes de que cualquier liberación de recursos en estas áreas serán absorbidos parcialmente por el desarrollo de la Ley de Dependencia. Entre las medidas no pueden escapar del riguroso debate el copago en la Sanidad y el aumento de los precios públicos universitarios para las rentas altas. Y también es el momento de poner orden -y coto- a las retribuciones -y al número- de los políticos y cargos de confianza para racionalizar el sistema y generar (más) confianza a la ciudadanía. Y por qué no repensar el mapa municipal para evitar los gastos asociados a la burocracia de mini-municipios de apenas decenas de vecinos, no muchos en nuestra región, pero sí en el total nacional. En suma, pulir el gasto público.
Finalmente, creo que es una buena oportunidad para revisar el cuadro de impuestos en nuestro país con un doble objetivo. Uno, reducir su número. Tan sólo hay que plantear la fiscalidad que rodea la simple compra de una vivienda para darse cuenta que se requieren reformas de calado. Y dos, concentrar los impuestos en la obtención de renta o posesión de patrimonio, y no tanto en el consumo, para repartir la carga más en consonancia con la capacidad de pago directa de los ciudadanos. Es decir, revisar el impuesto sobre la renta -elevando los mínimos y eliminando a cambio gradualmente deducciones por pensiones y vivienda, y la posible creación de un tipo más alto del actual para rentas superiores a cierto umbral-, eliminar las deducciones en el impuesto sobre sociedades, resucitar el impuesto sobre el patrimonio pero corrigiendo sus defectos, consensuar el impuesto sobre sucesiones para evitar la deslocalización de grandes fortunas, aumentar el IVA general pero sólo un punto para no contraer la economía ni afectar a las rentas más reducidas, retocar los impuestos locales. En suma, fijadas las necesidades de gasto público, ajustar los impuestos.

http://www.elcomerciodigital.com/prensa/20100411/opinionarticulos/sobre-finanzas-publicas-planes-20100411.html

«El Jovellanos y el Botánico tienen una pésima situación»

Las críticas del grupo municipal del PP a la situación financiera de algunas de las empresas municipales no son nuevas. Pero ahora, el PP se basa en el último informe de la Sindicatura de Cuentas, en el que se analiza el sector público de las entidades locales de la comunidad, en 2006. El informe sitúa a varias de las empresas gijonesas (Emtusa, Teatro Jovellanos y Jardín Botánico) entre las que más pérdidas registraron en toda Asturias. Y aún dice bastante más sobre Gijón, especialmente del Jovellanos y del Botánico y de su elevado índice de endeudamiento, «por una situación de los fondos propios muy deteriorada debido a la acumulación de pérdidas, que llevan a ambas empresas a la presentación de unos fondos propios negativos, siendo necesaria la adopción de medidas excepcionales para restablecer la situación patrimonial y salir de la causa legal de la disolución». Así reza el informe, y la portavoz del PP, Pilar Fernández Pardo, asegura que es «lo que el PP de Gijón viene manteniendo respecto a la deficiente gestión de las empresas públicas dependientes del Ayuntamiento». La Sindicatura refleja en el Ayuntamiento tuvo que aportar al Jovellanos 3,1 millones en 2005 y 2,6 en 2006, por sus pérdidas y el PP añade que «en los sucesivos años estas aportaciones de dinero público son constantes y van en aumento». Respecto al Botánico, en 2006 entró en causa de disolución debido al estado de sus cuentas y el Ayuntamiento tuvo que aportar 1,2 millones.
Así las cosas, el PP defiende que, aunque dichas empresas tienen que ofrecer servicios públicos esenciales y que por sí solas no pueden soportar todos los gastos, esta situación «no puede justificar una mala gestión, con desfases entre ingresos y gastos que aumentan año tras año». Pardo apuesta por buscar el equilibrio entre el servicio que se ha de prestar y «una gestión profesionalizada, que busque la eficacia y la eficiencia».

http://www.elcomerciodigital.com/v/20100411/gijon/jovellanos-botanico-tienen-pesima-20100411.html

Los millones que llegaron de Europa

El Ayuntamiento ha gestionado desde 1994 proyectos por valor de más de 60 millones con financiación europea
Existen pocas posibilidades de que en Gijón conociéramos el municipio esloveno de Celje. Muy pocas, de hecho, de no ser porque Celje y Gijón son socias, junto con otras ciudades de Italia, Hungría, Lituania y alguna española en el proyecto Cities, uno de los muchos programas europeos en los que participamos y de los que obtenemos financiación. Durante muchos años, fuimos beneficiarios de los fondos de cohesión social, como el POL, el Programa Operativo Local, y también de iniciativas como el Urban, a cuya segunda edición optamos sin demasiada suerte.
Y ahora que esos fondos se acabaron, Gijón se 'busca la vida' por otros lados, sin alejarse de Europa. Así, se presenta siempre que puede a convocatorias que tienen que ver con proyectos medioambientales, con infraestructuras, con innovación y nuevas tecnologías... La diferencia con los tiempos del Urban y el POL es que, mientras entonces teníamos cierta financiación garantizada por el número de habitantes, ahora no nos dan nada hecho y, la mayoría de las ocasiones, hay que 'pelear' el dinero con otras ciudades de Europa. En muchos casos, además, es obligatorio presentarse como parte de un consorcio de municipios. De ahí que hayamos conocido, por ejemplo, a Celje.
Sea como fuere, un cálculo muy aproximado concluye que desde 1994 la ciudad ha gestionado gracias a la financiación europea proyectos por valor de más de 60 millones de euros. La cifra hace referencia sólo a las iniciativas gestionadas por el Ayuntamiento. Es decir, proyectos muy importantes económicamente como la ampliación de El Musel o la regeneración de la costa oeste de la ciudad, que también contaron con fondos europeos, no están incluidos en el cálculo, porque la entidad gestora fue la Autoridad Portuaria. Sólo en estos momentos están en marcha proyectos por valor de 11,8 millones de euros con algún tipo de ayuda o subvención europea. Y entre ellos hay cosas tan distintas como la financiación de programas de atención a jóvenes en riesgo de exclusión social, la alfabetización digital, las ayudas al Festival Internacional de Cine, los estudios sobre la industria creativa, el intercambio de experiencia entre profesores...
¿Quién iba a pensar que Gijón podía poner en marcha un proyecto gracias a dinero de Noruega? Pues es así. La rehabilitación de una parte del antiguo Intra para convertirse en residencia empresarial se lleva a cabo con financiación noruega. La UE pide una contrapartida a Islandia, Liechtenstein y Noruega por participar en todos los proyectos europeos en las mismas condiciones que los países miembro. La UE les obliga, en cierta forma, a apoyar proyectos en países en peores condiciones económicas. Y ahí entramos nosotros y lo que será, en el futuro, el 'edificio Noruega', en honor de quien lo ha financiado.
Participamos también en el SAVE, un programa europeo por la eficiencia energética, que subvenciona actuaciones de la Agencia Local de la Energía. En el Grundtvig, con expertos en enseñanza. En el mencionado Cities para la industria creativa. En el proyecto Ayalga para el desarrollo de itinerarios integrales de empleo. En el Urbact para el desarrollo urbano... En la mayoría de los casos, accedemos a ellos gracias a que formamos parte de numerosas redes de ciudades y foros internacionales, en los que el Ayuntamiento tiene la oportunidad de conocer las posibles fuentes de financiación y los potenciales socios para acceder a las ayudas, explica el concejal de Promoción Económica e Innovación, José María Pérez. Unas redes en las que Gijón suele ser una 'pieza extraña', ya que muy pocos municipios españoles, salvo Barcelona, tienen tanta presencia como la Villa de Jovellanos. La Ciudad Condal es con la que más coincidimos. También tienen cierta presencia, en algunos foros, Zaragoza, San Sebastián, Madrid y Valencia.
Colectores, buses, parques
La filosofía con la que trabaja el equipo de gobierno es buscar financiación para proyectos que están previstos. Así se buscaron las ayudas, por ejemplo, para el Jardín Botánico Atlántico (3 millones de los 5,4 que costó), para el acuario (1,5 millones), para el colector de Pérez Pimentel, para las obras de abastecimiento y saneamiento de buena parte de la zona rural, para la remodelación de las Termas Romanas, para el arreglo de parques como el de Isabel la Católica y el del Polígono, para la rehabilitación de calles como la de Menéndez Valdés, para el sistema de explotación de los autobuses urbanos...
Pero, por encima de todo eso, el programa más conocido en la ciudad es sin duda el Urban, que dejó en Gijón más de 14 millones de euros que se invirtieron, en su totalidad, en la zona Oeste, principalmente en La Calzada, entre el año 2000 y 2007. Hace dos años, el Ayuntamiento intentó conseguir un nuevo Urban, de 11 millones de euros, pero no fue posible. El Programa Operativo Local dejó, por su parte, 19 millones.

http://www.elcomerciodigital.com/v/20100411/gijon/millones-llegaron-europa-20100411.html

viernes, 9 de abril de 2010

La plantilla de Emtusa achaca la pérdida de viajeros a la mala gestión de la empresa

No sólo son los vecinos de la zona rural y los concejales del PP quienes están en guerra con la dirección de la Empresa Municipal de Transportes Urbanos (Emtusa). Los trabajadores se han sumado con fuerza a la lucha denunciando mil y un problemas en la gestión de la entidad cuyo consejo de administración encabeza el concejal Santiago Martínez Argüelles y tiene desde hace unos meses como gerente a Luis Iturrioz. Los integrantes del comité de empresa se plantaron ayer ante la Casa Consistorial para denunciar que «se ningunea a los trabajadores» y poner sobre la mesa, entre otros inconvenientes, graves defectos en el funcionamiento de las nuevas cocheras de Tremañes, la mala organización de las líneas y problemas de seguridad en el tráfico provocados por reajustes de itinerarios en zonas de obras.

Una realidad, esta última, que les lleva a adelantar que se negarán a cumplir con la parada que se plantea ubicar en la avenida de la Constitución para facilitar el desvío por la calle Velázquez ante el corte al tráfico de Salvador Allende, porque les obligar a girar en perpendicular y atravesar dos carriles en la maniobra. Aseguran, también, que deben incumplir con la normativa de circulación en los giros por obras en Decano Prendes Pando.

«No podemos seguir así. No se puede estar sin contar con la plantilla», aseguraba Sergio Álvarez, en calidad de portavoz del comité de empresa. Por ello se critica que se ignorara a los trabajadores a la hora de «quitar los autobuses rurales. Pero no sólo las líneas experimentales que fueron un fracaso, como nosotros ya habíamos dicho, sino también servicios que se estaban dando desde hacía doce años. Ahora lo hacen empresas privadas. ¿Quién subvenciona todo esto? O lo hacen por amor al arte», indica el portavoz de los trabajadores.

Los trabajadores están seguros de que parte de la pérdida de viajeros es achacable a la mala organización de las líneas y errores en el diseño de la circulación. «Antes tardamos once minutos en hacer Schulz y ahora son veintidós. !Andando se llega más rápido! Los fines de semana se quitan autobuses de muchos líneas lo que supone estar en la parada hasta 20 minutos. ¿Quién espera tanto por un autobús?», indicaba Álvarez.

También hay duras críticas al funcionamiento de las nuevas cocheras de la empresa en Tremañes donde, según aseguran los trabajadores, se dan problemas para aparcar, no se pueden lavar los coches, se carece de un protocolo para el repostaje, no hay seguridad... «Toda la vida luchando por unas cocheras nuevas y si ahora nos preguntan volveríamos de rodillas a las viejas», indicaba el conductor en referencia a la vieja sede de Emtusa en El Cerillero. Además, y como problema añadido, los conductores aseguran que la mayor lejanía de las nuevas cocheras les impide cumplir con su horario de arranque en las cabeceras de línea. «No nos da tiempo, no llegamos», aseguran.

Más internas son las denuncias sobre el hecho de que aún no se les diera la ropa de trabajo del año 2009 o que se haya tenido que recurrir a inspección de trabajo ante el contencioso por el cambio de mutua a los trabajadores.

Recuerdos del pelo largo

Un tiempo para aprender a vivir en el Instituto Rosario Acuña, que cumple veinte años

VÍCTOR GUILLOT Las Palmeras comenzó siendo un instituto sin nombre, tan sólo un número, el nueve, y una leyenda falsa, como todas las leyendas, según la cual, a las clases había que ir armado con una cheira disimulada bajo la chaqueta. Las Palmeras era un edificio ruinoso y frío, alejado de la ciudad, como un adjetivo arrinconado que nos devolvía una época que nunca habíamos vivido. La primera vez que pisé el asfalto resquebrajado de su patio, pensé bajo un cielo emplomado de grises que no aguantaría allí mucho tiempo vivo. Olvidada la leyenda, después descubrí los oscuros pasillos y las aulas ictéricas del instituto donde pasé probablemente los mejores años de mi vida.

Nunca olvidaré el sótano donde latía una caldera como un corazón viejo y oxidado, ni el parque donde fumaron sus estudiantes los primeros cigarrillos. Guardaré en el recuerdo las viejas casas de Roces, los amaneceres rojos de una ciudad levítica y sombría, la calle enlagunada de niebla, las primeras primaveras o la algarabía de los niños que nos observaban asustados desde un jardín.

Entonces teníamos un poco de nihilistas que habían leído algunas páginas de Marx o algo de marxistas que no sabían absolutamente nada de la vida. Nos gustaban Madrid, Nueva York y París. Queríamos mirar con los ojos de Steve McQueen, fumar con los gestos de Humphrey Bogart y ser tan radicales como Albert Camus. Entre los tres aprendimos a dar forma a nuestro descontento, norma a nuestra peste y argumento a la rabia. También recuerdo nuestra tristeza el día que murió Marcello Mastroianni y cómo prendimos un cigarro a la puerta del instituto antes de la primera clase de latín para celebrar un funeral al que nadie nos había invitado. También leímos por vez primera a Pavese, a Faulkner y a Vallejo, y los tres fueron un fogonazo literario, tan distintos, tan parecidos, tan capaces de arruinarte la vida. Disfrutamos de Jim Thompson como un ruido de bala que acariciara nuestras sienes, temblamos con el misterio de Borges, reímos con una columna de Umbral y así en este plan. De modo que aquellos adolescentes del Rosario Acuña incurrían en la mitomanía literaria, una especie de devoción laica instigada desde aquel instituto, sin prejuicios, ajenos a la intriga literaria y a los bandos que llegarían mucho tiempo después.

Pero también recuerdo a Benigno Delmiro Coto explicando algo más que una gramática de Alarcos, a Pablo Huerga celebrando a Spinoza o a Marx, a Jesús Jerónimo escudriñando las esquinas de la Historia o a Fernanda declinando los latines de Virgilio como las afiladas espadas que luego me enseñaron a escribir. De modo que no siento nostalgia de aquel instituto que nosotros bautizamos con nombre de mujer, sino una profunda alegría. El Rosario Acuña cumple veinte años de vida y es un recuerdo que siempre festejo con mis compañeros. Son, como cantaría el bueno de Pepe Risi, «recuerdos del pelo largo», divertidos, intensos y magníficos. Me gusta pensar que aquel tiempo también sirvió para aprender a vivir.
http://www.lne.es/opinion/2010/04/09/recuerdos-pelo-largobr/898117.html

«La historia industrial de Gijón es la de la capital económica de Asturias»

JOSÉ MARÍA FLORES SUÁREZ Historiador de la industria, coautor del tomo XI de la «Historia de Gijón»

J. MORÁN

José María Flores Suárez, licenciado en Historia y especialista en aspectos industriales, es el coautor del tomo XI de la «Historia de Gijón», dedicado a la economía de la ciudad durante el siglo XX. Junto a Paz García Quirós, también historiadora de la industria gijonesa, José María Flores analiza cómo las comunicaciones, las finanzas y el crecimiento urbano hicieron de Gijón la capital económica de Asturias. El próximo domingo se distribuirá este tomo undécimo, y penúltimo, de la «Historia de Gijón» al precio de 5,95 euros.

-¿Qué ofrece este volumen?

-La economía gijonesa del siglo XX está basada en la industria, y fundamentalmente la industria de transformados metálicos dependiente de la siderurgia y expuesta a los ciclos económicos europeos y mundiales, unos alcistas y otros depresivos. Recorremos esa evolución en la obra y creo que es una síntesis muy accesible a una visión general de la vida económica de Gijón, que en realidad es la vida misma de la ciudad. Cualquier gijonés o cualquier lector asturiano puede dar este vistazo y encontrará muchas referencia a comercios de toda la vida, o a industrias y factorías que fueron instituciones en la vida de Gijón, como Laviada u otros nombre imbricados con la ciudad.

-¿De dónde venía Gijón en materia económica?

-La economía gijonesa del siglo XX esta íntimamente entrelazada con la herencia anterior que se remonta a la etapa central del siglo XIX, cuando se inaugura el Ferrocarril de Langreo, un hecho trascendental para la economía gijonesa, reforzado más tarde con el enlace ferroviario de 1884, con la Meseta. Esto supone el despegue de Gijón como la capital industrial de Asturias y alrededor de las facilidades de transporte se generan una serie de industrias, unas nuevas y otras que refuerzan o modernizan las tradicionales. Así sucede, por ejemplo, con el sector pesquero, que da lugar a un sector conservero de cierto auge. Todo esto se reforzó con la crisis de 1998 de Cuba, que favoreció la traída de capitales indianos, los cuales, reinvertidos en la industria gijonesa convirtieron a principios del siglo XX a la ciudad en la capital económica e industrial de Asturias.

-¿Y las comunicaciones marítimas?

-Estuvieron a expensas de la rémora que supuso el debate entre la creación de un puerto nuevo en El Musel o la ampliación del muelle local. Esto último lo defendía la burguesía propietaria que tenía una serie de intereses en el puerto local y quería mantenerlos. Este debate muy absurdo retrasó 20 años la creación de El Musel, con lo que supuso de retraso general para el desarrollo de la ciudad.

-¿Hubo más fallos en Gijón?

-La historia económica de Gijón está entrelazada con lo que está sucediendo en el resto de España, que acumulaba retraso en el desarrollo industrial y económico. Gijón es esclava de ese retraso, y no tanto por un retraso propio y específico de la ciudad, sino por el retraso más amplio del ámbito español.

-La economía gijonesa ¿tendría que haberse relacionado más con Inglaterra?

-La influencia inglesa en Asturias o España se vio soslayada por la francesa en un momento dado. España empieza a mirar hacia Francia y todo llegaba traído de Francia, por ejemplo el modelo francés de comunicaciones, con el sistema radial. Hoy, a toro pasado puede ser fácil decir que se tendría que haber hecho de otro modo, pero hay que situarse en aquella circunstancia. Puede aplicarse esto a lo que sucede en el presente: dentro de unos años se podrá decir por qué en esta crisis no se tomó esta medida o esta otra, pero cuando te enfrentas a una situación nueva se toman las decisiones en función de los datos que posees, no de los que vas a poseer dentro de un tiempo.

-¿Que perjudicó a la economía gijonesa?

-Además de la gran crisis económica de los años ochenta, Gijón se vio perjudicada por una etapa de crisis política en España, la transición, en la que se aprovecharon conflictos laborales para desviarlos al ámbito político y se endurecieron conflictos. Esta es una opinión personal, pero obtenida después de estudiar el período: la crisis se agravó todavía más para sacar un rendimiento político, para buscar cierta agitación política, y se utilizaron los conflictos laborales, económicos en última instancia, como excusa.

-¿Ha salido Gijón airosamente de la reconversión?

-Salió, pero si fue airosamente habría que preguntarlo a las familias que lo sufrieron, a las personas que sufrieron la reconversión real en propia carne. Salió porque hay un proceso: el tiempo pasa y las personas buscan soluciones a título individual. Indudablemente, como ciudad industrial, desde luego que no, aunque conserva cosas porque el que tuvo retuvo. Cuando Paz Quirós y yo publicamos «La ciudad del vapor», sobre la historia industrial gijonesa, era el año 1999 y todavía había en aquel momento una serie de incógnitas como el futuro de Tabacalera o de La Herminia; incógnitas que ya se despejaron negativamente. Esto puede servir de respuesta.

-¿Futuro en el sector terciario y los servicios?

-Es lo que se está produciendo y yo entiendo que debe ser el futuro, quizás con más ímpetu y más decisión.



http://www.lne.es/gijon/2010/04/09/historia-industrial-gijon--capital-economica-asturias/897915.html

El movimiento vecinal recibe 56.800 euros para favorecer la participación

La alcaldesa, Paz Fernández Felgueroso, sumó ayer su firma a la de las líderes vecinales de la zona urbana y rural, Teresa Prada y Soledad Lafuente, respectivamente, en los folios del convenio que supondrá un trasvase de 56.800 euros de las arcas municipales a las de las federaciones de vecinos para el desarrollo de acciones de participación. Es la primera vez, como bien se encargó de recordar la regidora nada más empezar el acto, que este convenio es rubricado por tres mujeres. «Es una firma en femenino, de lo cual me congratulo», sentenció.

La Federación de Asociaciones de Vecinos (FAV) de la zona urbana se lleva 32.400 euros, frente a los 24.400 euros que se le harán llegar a la Federación «Les Caseríes» de la zona rural. Una cifra en la que se engloban los 10.000 euros destinados al seguro de responsabilidad civil para todas las fiestas y romerías de la ciudad.

Tanto Prada como Lafuente agradecieron el esfuerzo del Ayuntamiento por promover la participación vecinal. A lo largo de este año el movimiento vecinal recibirá 307.800 euros para participación en diferentes convenios y ayudas.

http://www.lne.es/gijon/2010/04/09/movimiento-vecinal-recibe-56800-euros-favorecer-participacion/897879.html