ELOGIO DE LA POLÍTICA

FESTINA LENTE

jueves, 25 de noviembre de 2010

UPyD Asturias: Programa marco de educación

lPara garantizar  la viabilidad económica en el medio y largo plazo de los 3 servicios públicos fundamentales que prestan las CCAA  -sanidad, educación y servicios sociales-, será necesario acometer una serie de medidas de reforma de distinto carácter y alcance:

P.  31.- Medidas  comunes para mejorar la equidad interterritorial y paliar los inconvenientes de la descentralización:

31.1 - Normativa básica del personal de los cuerpos nacionales que permita acceder al empleo público  a    todos los ciudadanos españoles en todas las CCAA en igualdad de condiciones, evitando  los  agravios comparativos,  las  espirales salariales,  y facilitando  la movilidad entre CCAA.

31.2  - Aprovechamiento de economías de escala derivadas de la gestión centralizada que no merme la autonomía en la gestión, como  por ejemplo negociación conjunta de precios y condiciones con la industria farmacéutica.

31.3 - Coordinación de inversiones de interés nacional ejecutadas por varias CCAA.

32.2.-  Para conseguir  un sistema educativo nacional y democrático, y  mientras las competencias en Educación no sean recuperadas por el Estado, proponemos:

32.2.1- Armonización del currículum entre las diferentes CC.AA. y medidas para facilitar la movilidad del alumnado, los titulados y el profesorado en todo el territorio nacional en igualdad de condiciones y oportunidades, limitando la endogamia del sistema.

32.2.2 - La exigencia de conocimiento de lenguas distintas al español debe limitarse a los puestos de trabajo en las que éstas sean realmente necesarias para su desempeño.

32.2.3-  En las CC.AA. con dos lenguas cooficiales, escolarización en la lengua de elección y aprendizaje adecuado de ambas lenguas.

 32.2.4  -  Apoyo a la enseñanza de los valores democráticos, la Constitución y los Derechos Humanos.

32.2.5 - Eliminación del currículum de tópicos adoctrinadores nacionalistas, regionalistas o localistas.

32.2.6 - Laicidad de los centros públicos.

32.3. – Para mejorar la calidad educativa, proponemos la evaluación continua del sistema, de los centros y del profesorado a  todos  los niveles, mediante  la realización de pruebas externas por parte de alumnos y titulados, en lugar de los métodos actuales, ineficaces e insufriblemente burocráticos.

32.3.1  - Refuerzo de la Inspección, con funciones de apoyo y evaluación y no sólo de fiscalización.

32.3.2  -  Implantación de  la competencia  entre las universidades, mediante sistemas de financiación con incentivos para mejorar sus niveles de calidad y eficiencia.

32.3.3 - Fomento del refuerzo y la diversificación como alternativas a la repetición y el abandono.

32.3.4  -  Reconocimiento de los profesores como los verdaderos expertos en materia educativa.

32.3.5 - Valoración del esfuerzo, el aprendizaje, la excelencia y la responsabilidad.

32.3.6 - Dar prioridad a los objetivos de instrucción.

32.3.7 - Impulso decidido al aprendizaje de lenguas extranjeras, especialmente del inglés, fomentando la enseñanza bilingüe (o trilingüe en las CC.AA. con dos lenguas cooficiales).

32.3.8 - Impulso y dignificación de la Formación Profesional.

32.3.9  -  Refuerzo de la disciplina, reconocimiento del profesorado como autoridad pública y adopción de medidas eficaces contra el acoso escolar, especialmente el padecido por el alumnado especialmente vulnerable por su orientación sexual, origen étnico, lengua materna o cualquier otra condición.

32.3 - Igualdad de oportunidades en la educación mediante el fortalecimiento de la red pública (incluida la de educación infantil) y el control riguroso de los criterios de admisión en todos los centros  concertados  -sostenidos por fondos públicos-  para evitar la segregación por sexo, extracción social, origen étnico o cualquier otra condición, con exigencia de gratuidad real en todos los centros sostenidos con fondos públicos.
 
32.3.1- Apoyo a los alumnos con necesidades educativas especiales siguiendo un modelo flexible que se adecue a sus necesidades,  adoptando como opción preferente  su integración en los mismos centros y grupos que el resto de alumnos.

32.3.2 - Reducción de la brecha digital facilitando el acceso en condiciones de igualdad a las  nuevas tecnologías de la información y la comunicación (pero sin despilfarrar recursos en grandes proyectos populistas de escasa rentabilidad educativa).

32.4.2  -  Incentivación de la colaboración entre las universidades y las empresas en el ámbito de la investigación, sin detrimento de la investigación básica.

32.5  –  Financiación y racionalización  de la  inversión  en educación,  equivalente a la de los países más avanzados y garantizada por ley.
 
32.5.1 - Mejora de la eficiencia de la organización y gestión del servicio educativo, que debe estar presidida por los valores de exigencia, iniciativa, transparencia de resultados, autonomía y competencia entre centros.

32.5.2  -  Racionalización del número de universidades públicas mediante fusiones en función de la proximidad geográfica o la complementariedad académica.

Radiografía del profesorado asturiano: femenino, quemado, envejecido y urbanita

El sector, con unos 14.000 profesionales en la región, afronta el próximo 2 de diciembre sus elecciones sindicales



Mujer, cercana a los 50 años, con una docena de cursos de experiencia profesional, maestra de un colegio de zona urbana y dentro de la red pública. Éste podría ser el principal perfil de los docentes asturianos.

Hay otros, pero todos responden a patrones que condicionan para bien y para mal el sector. La enseñanza asturiana se feminiza, envejece (también gana en experiencia) y se concentra en las ciudades. Y además pierde poder adquisitivo. Y, por lo que cuentan muchos docentes, se quema.

Eran 14.200 en el año 2008, de los que 11.398 pertenecían a la red pública y 2.802, a la privada. Del número total, hay 4.628 hombres y 9.572 mujeres, es decir, más del doble. En las últimas oposiciones de Secundaria, la mayoría femenina supera el 60%, y en las anteriores de Primaria la proporción fue de 8 a 2.

Son los docentes que están llamados a las urnas el 2 de diciembre para elegir a sus representantes sindicales y formar una Junta de Personal que será la llamada a negociar asuntos de calado en los próximos cuatro años. Un colectivo que ayuda, y mucho, a que Asturias logre los mejores resultados académicos en comparación con otras comunidades autónomas, pero al que no se le ayuda en el reto de afrontar un relevo generacional lo suficientemente eficaz.

El 46,6% de los maestros asturianos de Primaria tiene más de 50 años, quince puntos más que la media nacional. Lo mismo ocurre con el 37,4% de los profesores de Secundaria en el Principado, ocho puntos más que la media española.

Asturias tiene en términos generales la plantilla docente pública más envejecida del Estado. Sólo el 2 por ciento de los profesores de Secundaria de la región tiene menos de 30 años. En Primaria ese porcentaje sube algo, hasta los 4,5 puntos, pero a considerable distancia de la media en España, que se cifra en el 14,2%, según cifras que salen del informe del Consejo Escolar en España.

Asturias tiene unos dos mil interinos trabajando. Las listas de interinos a la espera de destino profesional suma varios miles más. Otros tres mil jóvenes están matriculados en Enseñanza Superior con la vista puesta en la profesión docente, más un número indeterminado que accederá desde las diversas licenciaturas universitarias y tras el máster de formación del profesorado.

Hay cantera, pero se mueve poco. Los más de cuatrocientos puestos de Primaria en las oposiciones del pasado año han sido una excepción en las convocatorias más bien modestas en los últimos años. La tasa de interinidad se mueve ahora en torno al 14% sobre el total del profesorado.

Asturias lleva dos cursos con un ligero aumento de alumnos, en torno a los 140.000 contando todas las enseñanzas no universitarias. Se rompía así una tendencia a la baja que llevaba más de una década desalojando las aulas y cerrando escuelas rurales. El colectivo de profesores no ha variado apenas en los últimos ejercicios, aunque los sindicatos auguran que ese número total sufrirá recortes a causa de la crisis.

Los niños se mantienen, pero las necesidades educativas aumentan. La ratio profesor/alumnos es en Asturias de las más bajas de España, un par de puntos por debajo de la media nacional. Hay discrepancias de ratio entre sindicatos y Administración (entre 8 y 9,5 niños por profesor, según las fuentes), pero las estadísticas nos favorecen en ambos casos respecto a lo que ocurre en otras comunidades -algunas por encima de los 12 alumnos por docente.

Ratios más bajas y sueldos también más bajos que la media, aunque la horquilla en las nóminas se ha extrechado en los últimos dos años. Tradicionalmente los docentes asturianos, tanto en la red pública como en la privada concertada, se situaban en el furgón de cola salarial junto a los de Galicia y Extremadura. Pero salvo el País Vasco, que va por libre, las diferencias son escasas. Un profesor de Secundaria en Madrid gana, por término medio, entre un 10 y un 15% más que uno en Asturias, pero ¿cuánto cuesta trabajar y vivir en Madrid?

El profesorado asturiano se carga de años y no acaba de arrancar en materia de estabilidad. Los planes para que el número de interinos no sobrepasase el 8% del total del profesorado siguen aparcados y lejos de esas cifras. Hay otro problema, y es que más de un treinta por ciento de las contrataciones de interinos tienen carácter de media jornada. Para muchos, menos es nada.

Cabreados pero eficaces, los resultados de las pruebas de diagnóstico por parte del Ministerio de Educación son clarificadores.

En este estado de cosas llegan las elecciones sindicales que renovarán la Junta de Personal y en medio de una ruptura profunda de relaciones entre los sindicatos con representación en el sector. Dos de ellos, ANPE y FETE-UGT, firmaron el acuerdo con la Administración para poner en marcha la ley de Evaluación. Los otros tres, CC OO, SUATEA y CSIF, dijeron no. Habrá que ver a quién le sale bien la jugada y a quién no.

La cultura sin cultura

Los males que acucian hoy a la cultura universal son el consumismo, su conversión en mercancía. El poder de la inteligencia ha sido sustituido por el de los medios de comunicación. Todo es espectáculo

CÉSAR ANTONIO MOLINA

EL PAÍS  -  Opinión - 25-11-2010 Cuando se acaba de leer La cultura-mundo, de Gilles Lipovetsky y Jean Serroy (Anagrama 2010, traducción de Promoteo-Moya), la desazón es terrible. Y lo es no por lo que se cuenta, ya sabido, sino por la constatación documental y fehaciente de los males que acucian hoy a la cultura. No a la cultura de uno u otro país, sino a la cultura universal invadida por la industria y el consumismo y cada vez más ajena a su función secular de explicar y entender el mundo. Una cultura sometida a los gustos del público y destinada al éxito inmediato, al consumo como una mercancía más. El lector transformado en consumidor mientras, el creador, el escritor o el artista, en simple productor de servicios.
El desencanto de la vida intelectual es cada vez mayor, se nos dice. El valor de la cultura ha sufrido en las últimas décadas una depreciación irrecuperable, los grandes maestros han desaparecido (Foucault ya lo avisó), las grandes obras están solo en el pasado y un amplio sector de la vida intelectual se ha entregado al funcionariado universitario y a la comercialización. Hoy en día, la pérdida del peso que tenían las obras literarias, artísticas o filosóficas en la esfera pública es una triste realidad. El poder de la inteligencia ha sido sustituido por el poder de los medios de comunicación que fabrican más celebridades que los círculos de eruditos e intelectuales. Celebridades que opinan desde su incultura como si fueran sabios. Hoy se escucha más a un cantante, a un deportista, o a una estrella del star-system que a un intelectual. Así lo explican los autores, Lipovetsky y Serroy: "Desacralización del mundo de las ideas, eclipse de los guías del espíritu humano, desaparición del poder intelectual". El consumidor no ha gozado jamás de tanta libertad y tanta oferta para consumir productos efímeros, y si antes la cultura proporcionaba conocimientos imperecederos, hoy día la "incertidumbre" y la "desorientación" son los sentimientos que invaden nuestro mundo democrático en una transformación de dimensiones jamás sospechadas: familia, identidad sexual, educación, moda, tecnologías, alimentación. La cultura humanista está hoy abandonada por jóvenes entregados al becerro de oro de las redes de comunicación. Cualquier respuesta la obtienen -o creen obtenerla- allí, en el poder cada vez mayor de la información sobre el conocimiento. O, si se prefiere, en el poder cada vez mayor de la economía sobre la cultura. Las industrias de lo imaginario, del entretenimiento, se alzan sobre los valores del espíritu, la meditación, la reflexión. Lo útil sobre lo inútil. La cultura se convierte en industria, en la forma de un complejo mediático-comercial que es el motor del crecimiento de las naciones desarrolladas. Las exportaciones de la industria cinematográfica, audiovisual, editorial, los beneficios derivados de la enseñanza de las grandes lenguas, producen hoy tantos ingresos como cualquier otra industria. Y esos beneficios también conllevan mutaciones en la cultura. Al prestigio se le opone la rentabilidad; a la reflexión, la facilidad. El peso económico en la cultura la distorsiona, la infantiliza, la empobrece. El mundo hipermoderno, tal como lo estudian estos dos autores, está organizado alrededor de cuatro polos estructuradores que configuran la fisonomía de los nuevos tiempos: hipercapitalismo, hipertecnificación, hiperindividualismo y el hiperconsumo. Es decir, la fuerza motriz de la globalización económica, la universalización técnica, la respuesta del individuo frente a la masificación y universalización y, finalmente, el hedonismo comercial como felicidad. En medio de esta cultura sin fronteras se alza la sociedad universal de consumidores, cada vez más anónimos, más satisfechos, más alienados. La cultura va perdiendo batallas y también la política. De ello se deriva el escepticismo y desconfianza hacia los políticos, el descenso de la militancia y la confusión de las identidades ideológicas. Internet es un peligro para el vínculo social, añaden los autores de La cultura-mundo, en la medida en que, en el ciberespacio, los individuos se comunican continuamente, pero se ven cada vez menos. En esta era digital los individuos llevan una vida abstracta e informatizada, en vez de tener experiencias juntos quedan enclaustrados por las nuevas tecnologías. Al mismo tiempo, mientras el cuerpo deja de ser el asidero real de la vida, se forma un universo descorporeizado, desensualizado, desrealizado: el de las pantallas y los contactos informáticos. Lipovetsky y Serroy, por cierto, con dos años de anticipación, resumían perfectamente la espeluznante película de David Fincher La red social, basada en la invención de Facebook, un fenómeno social tan revolucionario como inquietante. Fue la Escuela de Fráncfort la primera que habló, hace más de medio siglo, de industria cultural, refiriéndose a la reproducibilidad de las obras de arte destinadas a un mercado de mayor consumo. Adorno y Horkheimer ya nos previnieron de los males de la cultura masificada, aunque no se imaginaron los extremos sin retorno a los que llegaríamos. Aquella alarma se ha convertido hoy en una gran amenaza y, cada vez más, la cultura revolucionaria de creación que desprecia el mercado está siendo devorada inmisericorde por la cultura industrial, menos exigente, más accesible, menos elitista, más divertida, evasiva y conformista. En una civilización así, ¿qué queda de los ideales humanistas sobre los que se levantó la cultura occidental? ¿Qué clase de ser humano producirá esta nueva civilización? El homo sapiens se ha transformado en pantalicus, absorbido por la televisión, por las pantallas de los ordenadores. El mundo existe por las imágenes que aparecen en la pantalla y los individuos lo conocen tal como se deja ver. La televisión cambia el mundo: el mundo político, la publicidad, el ocio, el mundo de la cultura. Hoy no existe más que lo que se ve en televisión, lo que ve la masa, lo que todos comparten. Es el triunfo de la sociedad de la imagen y sus poderes. Frente a la oralidad, frente a la escritura, frente al pensamiento, la imagen aparece como un tótem absoluto. Y, mientras tanto, los escritores, los intelectuales, los artistas negociando sus derechos de autor a través de los agentes -exactamente como en la industria del espectáculo- y empujándose para estar en las listas de los más vendidos, que ya no son por fuerza los mejores. Un libro vendido equivale a un votante. Éxito, superventas, récords, firmas masivas: lo que no se vende ya no puede ser bueno. Las obras de arte acaban en las subastas, en el mercado más escandaloso, vulgar. Todo es ya espectáculo. Los museos-espectáculo, elevados al rango de objeto turístico de masas, semejan tan solo hipermercados apenas más refinados. Los museos, antes lugares de recogimiento, son hoy espacios para el bullicio y el aturdido turismo cultural. Las obras de los museos no se contemplan, se consumen. Hay un dato interesante aportado en La cultura-mundo: según una encuesta, un visitante medio pasa entre 15 y 40 segundos mirando El rapto de las sabinas de David; entre cinco y nueve segundos, La gran odalisca de Ingres. ¿Cuántos ante Las meninas o El Guernica? Y ante esa visión relámpago ¿qué conocimiento obtendrán? Sin embargo, los museos hoy solo son relevantes por el merchandising adquirido en sus tiendas. ¿Cómo salvarnos? Estoy absolutamente de acuerdo con la solución que dan los dos filósofos: solo la educación está a la altura del problema. Pero escuela y universidad no funcionan. ¿Es aún una tarea posible? La cultura, como valor espiritual, según aprendimos de Valéry, está en vías de extinción, destronada por la industria, el consumo y la mal llamada cultura mediática. Hoy, la lectura, y lo sé por mi propia experiencia docente, no está entre las preferencias de los estudiantes, si bien en el ordenador no paran caóticamente de leer y escribir. El mismo desinterés cunde en otras actividades culturales antaño masivas: teatro, cine, conciertos de música clásica y recitales. Como Lipovetsky y Serroy comentan, el capitalismo y el placer consumista han derribado a la cultura literaria y artística del pedestal en que estaba: en ese espectro ambiental "lo insignificante tiene ya valor cultural" y las jerarquías que no hace mucho distinguían la cultura noble de la cultura de masas han desaparecido. Este es el mar de las tinieblas en que navegamos. Siempre habrá náufragos que mantengan la memoria del origen, siempre alguien se librará y cuando eso suceda, la verdadera cultura permanecerá como tabla de salvación. El libro de Lipovetsky y Serroy es una llamada de atención desesperada, una muestra nada exagerada de que nuestra civilización sufre una crisis de valores de grandes proporciones.


miércoles, 24 de noviembre de 2010

«No quiero la Semana Negra en el campus. No la quiero», insiste el rector

El rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor, dejó ayer clara su postura por enésima ocasión sobre la posible ubicación de la Semana Negra en una parcela de 61.000 metros cuadrados colindante con las instalaciones universitarias de Gijón. «No quiero la Semana Negra en el campus. No la quiero», insistió en una entrevista concedida a la TPA.
Con esta contundencia, el rector mantuvo firme la posición de la comunidad universitaria ante la reciente reanudación de los trabajos de acondicionamiento de los polémicos terrenos y es que aseguró que la actividad académica en el campus gijonés no termina hasta el 31 de julio, con lo que chocaría plenamente con la celebración de la Semana Negra, que tradicionalmente tiene lugar en la primera quincena de ese mes.
Estas declaraciones del rector se producen sólo un día después de que la alcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso, se reafirmara en la «buena relación» existente entre el Ayuntamiento y la Universidad de Oviedo. Sin duda, en ello habría tenido mucho que ver la decisión del rector de suspender los procesos judiciales abiertos meses atrás desde el ámbito universitario para evitar la futura instalación de la Semana Negra en la explanada multiusos ahora en ejecución.
La regidora no había querido aventurar no sólo si la próxima edición del certamen literario se celebraría en los referidos terrenos, sino tampoco cuándo está prevista la finalización de las obras de construcción de la explanada, ya que apuntó que podrían terminar «este verano o dentro de tres meses».
Pero esta explanada no sólo tiene la oposición de los responsables universitarios, sino que los propios estudiantes se han posicionado en contra de las intenciones municipales y solicitan que se entreguen los terrenos a la Universidad de Oviedo para que se destinen a fines relacionados con la actividad académica.
Un polideportivo
Lo único cierto hasta el momento es que los 61.000 metros cuadrados afectados por esta actuación urbanística están destinados a albergar actividades de muy diversa índole. La intención del Ayuntamiento de Gijón es que pueda acoger actividades organizadas en la ciudad, entre las que estaría la propia Semana Negra, pero tampoco se descarta la posibilidad de construir una instalación polideportiva que también daría servicio al campus gijonés.
El tira y afloja entre ambas instituciones se mantiene y la incertidumbre tardará en ser despejada. Más aún después de que el propio concejal de Festejos, José Manuel Sariego, reiterara recientemente el carácter «multiusos» de la explanada.
Los problemas se le acumulan al Ayuntamiento de Gijón con la ubicación de la Semana Negra, ya que una sentencia judicial motivó el traslado del festival de El Molinón a la playa de Poniente. Un posterior acuerdo con los vecinos ocasionó un nuevo traslado a la playa de El Arbeyal. Ahora, los vecinos de La Calzada rechazan la continuación de la Semana Negra en ese lugar y aún no se sabe dónde ubicarlo.

martes, 23 de noviembre de 2010

Educación en tiempo de espera

Desde la Fundación Entreculturas y el Servicio Jesuita a Refugiados (SJR o JRS en sus siglas en inglés) se ha querido publicar este informe titulado Educación en tiempo de espera. Un derecho vulnerado para millones de personas refugiadas y desplazadas, con el objetivo de dar voz a las poblaciones refugiadas y aproximarnos a las experiencias que viven. La Fundación Entreculturas tiene como misión optar por la solidaridad hacia los más desfavorecidos y promover la educación como instrumento de cambio social y promoción de la justicia. Desde sus inicios ha tomado conciencia de la vulnerabilidad de las poblaciones desplazadas y ha asumido el trabajo del SJR como referencia en los servicios de asistencia a estas poblaciones. Año: 2010

Un grupo de vecinos interpone una demanda contra las futuras torres del área de Roces

El colectivo sostiene ante el Tribunal Superior de Justicia que «no está justificado» el cambio que permite edificios de 26 plantas donde estaban previstos de diez


La protesta vecinal contra las cuatro torres previstas en el área residencial de Roces ha llegado a los juzgados. Futuros residentes de este nuevo barrio gijonés, que se han constituido en plataforma para defender sus intereses, acaban de interponer una demanda formal ante el Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Argumentan que el proyecto «no está justificado ni técnica ni jurídicamente».

La llamada Plataforma Roces Residencial Sostenible da así un paso más en la protesta que emprendió hace dos años, cuando se dio a conocer la iniciativa. Las torres introducen un cambio en el diseño de la urbanización de 3.700 viviendas que se está desarrollando al otro lado de la Ronda Sur. La entrada y la salida de esta nueva zona residencial aparecían enmarcadas, en los planos aprobados inicialmente, por sendos edificios de diez plantas, los dos con forma de arco. En su lugar, se levantarán cuatro bloques de 26 plantas cada uno.

Los vecinos que se sienten afectados por esta modificación urbanística acuden a los tribunales después de haber denunciado el asunto por vía administrativa ante diferentes instituciones. La plataforma incluso puso en marcha una campaña de recogida de firmas para tratar de recabar apoyos. Cuando la Comisión de Urbanismo y Ordenación del Territorio de Asturias (CUOTA) autorizó la construcción de las cuatro torres, el colectivo presentó un recurso contra su resolución.

La pasada semana, los argumentos de ese recurso se trasladaban al Tribunal Superior de Justicia de Asturias ya como demanda. El pleito enfrenta a la plataforma de Roces con la CUOTA y, por extensión, con la concejalía de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras. Pero también con el Ayuntamiento de Gijón; Sogepsa, la sociedad mixta que ha gestionado la creación del área residencial de Roces, y las tres empresas constructoras que promueven las polémicas torres.

Su proyecto se presentó públicamente en la Universidad Laboral con la presencia de autoridades locales y autonómicas. Justifican la nueva propuesta edificatoria alegando que «las puertas» previstas en el diseño original generan problemas de sombras.

Los hechos 

-Hace dos años, el Ayuntamiento y el Principado empiezan a tramitar un cambio de diseño en el área de Roces que implica construir cuatro torres de 26 plantas donde estaban previstos dos edificios de diez. Las constructores que lo solicitan alegan problemas de sombras.

-Los futuros vecinos del área residencial se constituyen en plataforma para evitar esta modificación urbanística. Su lucha llegaba la semana pasada al Tribunal Superior de Justicia de Asturias en forma de demanda. Aseguran que se les va a entregar un barrio distinto al que les vendieron inicialmente.
 
Los integrantes de la Plataforma Roces Residencial Sostenible advierten de que «se nos va a entregar un barrio muy distinto del que nos vendieron». Diferencia que atribuyen únicamente a las torres previstas en los extremos de la urbanización. «Nos sentimos engañados», señalan los futuros vecinos de un barrio que «nos presentaron como espacio de transición entre la ciudad y la zona rural».

Las futuras torres de Roces levantarán 97 metros del suelo, lo que en opinión de la plataforma causará «un gran impacto» en el entorno. «Meterán cuatro edificios como el de Bankunión en la zona rural», lamentan. Los promotores de los edificios, sin embargo, aseguran que su diseño será de vanguardia y convertirá el área de Roces en un hito arquitectónico de la ciudad. Para mostrarlo, organizaron una presentación pública en la Universidad Laboral a la que asistieron autoridades autonómicas y locales.

«Esta modificación no la mueve el general, sino el interés privado de unos constructores que no quieren sombras en sus pisos», reprocha la plataforma. El Principado y el Ayuntamiento, a través de Sogepsa, impulsaron la operación de Roces para poner en el mercado vivienda asequible. El 82 por ciento de los pisos, de hecho, está acogido a algún tipo de protección. Las torres figuran entre las pocas edificaciones que saldrán al mercado a precio libre y su sus solares -lotes 1 y 12- se ubican, además, en los puntos más estratégicos de la urbanización.

El falso estirón del Patronato

En tiempos de restas y signos negativos, el presupuesto del Patronato Deportivo Municipal para el año que viene se coloca a la cabeza del ranking presupuestario de empresas y entidades municipales, con una asignación de 10,68 millones de euros, que supone un incremento del 16,72% con respecto a los dineros que ahora mismo maneja la entidad que preside el concejal socialista José Ramón Tuero. Todo un estirón cuantitativo cuando el resto de sus hermanas y hermanos del entramado municipal tienen que ajustarse el cinturón y asumir rebajas que rondan, incluso, el 30% del presupuesto en vigor.

Pero la subida tiene truco. No se trata de un dinero para afrontar nuevos equipamientos, más subvenciones a clubes o ampliaciones en los programas de fomento deportivo. Son, simplemente, ajustes contables en el capítulo IV (transferencias corrientes) del presupuesto. Entre estos ajustes está el hecho de que ahora computan en las cuentas del Patronato una serie de subvenciones nominativas a entidades deportivas que hasta el momento venían reflejadas en el presupuesto municipal. Además, y ante la previsión de que se acaba el año en curso con el presupuesto muy ajustado, ya se han cuantificado más de 300.000 euros para premios en el Concurso de Saltos Internacional Oficial. Otros años, ese dinero se sumaba a posteriori a través de una modificación que incorporaba al presupuesto inicial los remanentes del año anterior. Otro poquito de esa subida tiene que ver con la obligación del Patronato de hacerse cargo del mantenimiento de dos nuevos equipamientos: la piscina de La Camocha y el pabellón de Ceares.

Suerte, aunque mucha menos, han tenido también los responsables del teatro Jovellanos y la Empresa Municipal de Servicios de Medio Ambiente Urbano (Emulsa), que han visto cómo sus presupuestos suben, respectivamente, un 1,04 y un 0,90%.

Ni frío ni calor en la Fundación de Servicios Sociales que repite presupuesto. Sus cambios no están en la cifra final -13,69 millones- sino en el reparto interno de ese dinero. La entidad ha reducido al máximo sus gastos de personal para trasladar ese dinero a programas que tienen una incidencia directa sobre las familias gijonesas a través de ayudas y subvenciones.

El resto de los presidentes de los consejos de administración de las empresas municipales han visto como un signo negativo se colocaba delante de la partida económica con la que moverse el año que viene. Casi todas las reducciones están vinculadas al capítulo de inversiones para poder garantizar a través del presupuesto corriente el mantenimiento de la estructura de cada entidad. Por debajo del 2% están las reducciones de los presupuestos del Centro de Transportes, la Empresa de Aguas y la Empresa de Transportes, y por debajo del 10% se computan los descensos en el Jardín Botánico, la Fundación de Cultura y el Centro de Empresas. ¿Quién se lleva la peor parte? La Sociedad de Turismo (-11,50%), Cementerios de Gijón (-12,39) y la Empresa de la Vivienda (-27%). Una rebaja que tiene que ver con el descenso inversor de la entidad una vez terminada su labor de promoción de vivienda con la construcción de un bloque en La Camocha. La empresa de Francisco Santianes centra en el reparto de subvenciones al alquiler de vivienda su estrategia política y social para el año que viene.