El régimen de Gadafi ha asesinado a cientos de personas en dos días. No ha sido en una batalla entre hombres armados. Han ametrallado las manifestaciones.Han bombardeado las ciudades para asesinar a gente desarmada que está harta de una de las dictaduras más odiosas que hay sobre el planeta.
Conviene no olvidar que el dictador Gadafi era admirado hasta no hace mucho por parte de la izquierda española. Ahora no querrán acordarse de esa relación ni algunos miembros del partido que nos gobierna ni Izquierda Unida .Tampoco seguramente querran acordarse parte del claustro de Geografía e Historia de Oviedo que tantas alabanzas elevaron al dictador y a su grotesca y terrible política y al que dedicaron un viaje hace unos cuantos años.
A todos ellos, Gadafi, agradecido, les dedica la terrible carnicería. Sus amigos españoles dormirán tranquilos. La bendita Revolución Verde.
Ahora los admiradores locales DE LA IZQUIERDA TRANSFORMADORA podrán dedicar suS mimos a otros de la misma familia a los que tanto quieren: la dictadura islamista de Irán, la República Bolivariana de Venezuela, la Guinea Ecuatorial (no puede decirse mejor) de Obiang, al que un benevolente Bono hace una semana le recordó que nos unían más cosas de las que nos separaban y, como no a la entrañable figura de Fidel Castro que tanto quiere a su pueblo, al que todo sacrifica menos a él mismo. Como dijo Averroes Cuatro cosas no pueden ser escondidas durante largo tiempo: la ciencia, la estupidez, la riqueza y la pobreza.
martes, 22 de febrero de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
NO SOMOS NADIE
Efectivamente , como dicen algunos por aquí, Asturias cuenta poco en la caverna mediatica nacional. Incluso en el culebron de la corrupción nacional El PAIS ni nos cita. El "caso Riopedre o Renedo o Marea", que afecta a los socialistas con un ex-consejero en prisión preventiva, no existe. No somos nadie.
domingo, 20 de febrero de 2011
La gochada del rio Llantones
Una cosa es predicar y otra dar trigo. La propaganda oficial del PSOIU habla mucho de cuidado del medioambiente, sostenibilidad mediambiental, ecología...bla,bla,bla. Lo cierto es que Gijón tiene uno de los aires mas contaminados de España; la contaminación acústica es notable (con opacidad informativa por parte de las autoridades); la playa se está quedando sin arena y los rios estan muy muy gochos. Un ejemplo es el Rio Llantones que desde La Camocha hasta Viesques parece el rio del plástico para verguenza de paseantes.Lo malo es que a los turistas se les vende la senda como verde
sábado, 19 de febrero de 2011
Promotores, socialistas y el Club de regatas (falta IU)
Una foto vale mas que mil palabras.(PINCHA)
UPyD quiere hacer de Gijón una ciudad compactada en torno a su núcleo histórico, que facilite las relaciones entre sus habitantes y unido a un entorno rural accesible. No creemos que un desarrollo descontrolado encaminado a colmatar todo el espacio del municipio de edificios de viviendas en permanente reducción de la zona rural, sea lo más conveniente para mejorar la calidad de vida en Gijón.AUNQUE SI PARA QUE HAGAN CAJA ALGUNOS A CONSTA DEL PATRIMONIO DE TODOS. Para nosotros se debe potenciar el crecimiento interior DE gIJÓN creando un núcleo urbano compacto y mejorado, aprovechando todos los recursos y auto-limitando el tamaño de la ciudad en busca de un equilibrio que prime la calidad sobre la cantidad
POR TODO ELLO UPYD SE OPONE AL MURO DE CABUEÑES Y AL FUTURO DESTROZO DE CASTIELLO Y GRANDA.
UPyD quiere hacer de Gijón una ciudad compactada en torno a su núcleo histórico, que facilite las relaciones entre sus habitantes y unido a un entorno rural accesible. No creemos que un desarrollo descontrolado encaminado a colmatar todo el espacio del municipio de edificios de viviendas en permanente reducción de la zona rural, sea lo más conveniente para mejorar la calidad de vida en Gijón.AUNQUE SI PARA QUE HAGAN CAJA ALGUNOS A CONSTA DEL PATRIMONIO DE TODOS. Para nosotros se debe potenciar el crecimiento interior DE gIJÓN creando un núcleo urbano compacto y mejorado, aprovechando todos los recursos y auto-limitando el tamaño de la ciudad en busca de un equilibrio que prime la calidad sobre la cantidad
POR TODO ELLO UPYD SE OPONE AL MURO DE CABUEÑES Y AL FUTURO DESTROZO DE CASTIELLO Y GRANDA.
jueves, 17 de febrero de 2011
Sobre oposiciones y taifas.
El actual desaguisado con el tema de las oposiciones, unas comunidades las convocan y otras no, ejemplifica el caos en el que está sumida la educación en España, fragmentada en 17 Taifas descoordinadas y en un permanente proceso de centrifugación. De paso supone un atentado a los derechos y a la igualdad de las personas que tienen un trato diferente según el lugar de España donde vivan.Lamentable porque la educación es esencial para el futuro de un pais. Urgen profundas reformas y, para empezar, la recuperación de la competencia de educación (no la gestión) por parte de la administración central del Estado como bien propone UPyD
UPyD Gijón considera manipulación informativa la reunión de los concejales Sariego y Perez con los representantes del Consejo de Estudiantes y alerta del abuso de poder que el PSOE en Gijón, con el silencio cómplice de IU, hace de los instrumentos de representatividad que tienen los ciudadanos.
El sistema democrático se basa en la alternancia;32 años de gobierno socialista nos están llevando a situaciones ridículas y delirantes como la provocada por la imagen de los responsables del Consejo de Estudiantes de la Universidad reunidos con los concejales Jose María Pérez y Jose Manuel Sariego, para dar a entender la unanimidad en el voto de confianza que los universitarios daban a la ubicación de la Semana Negra en el campus gijonés.
UPyD considera dicha foto una clara muestra de manipulación informativa y alerta del abuso que el PSOE en Gijón, con el silencio cómplice de IU, hace de los instrumentos de representatividad que tienen los ciudadanos, en este caso los estudiantes de la Universidad de Oviedo, pero también las asociaciones de vecinos o de padres, por poner ejemplos habituales
Para Armando Fernández Bartolomé, candidato a la Alcaldía, “lo sucedido con los representantes del Consejo de Estudiantes de la Universidad, aparte del ridículo en el que deja a las instituciones implicadas y a los protagonistas de la foto, es un ejemplo más de la interpretación leninista que hace el PSOE de lo que significa la participación ciudadana: que el partido esté de manera omnipresente en todas las asociaciones civiles y que todo quede bajo control de la “familia” bajo apariencia de pluralidad. Lamentable.”
UPyD considera dicha foto una clara muestra de manipulación informativa y alerta del abuso que el PSOE en Gijón, con el silencio cómplice de IU, hace de los instrumentos de representatividad que tienen los ciudadanos, en este caso los estudiantes de la Universidad de Oviedo, pero también las asociaciones de vecinos o de padres, por poner ejemplos habituales
Para Armando Fernández Bartolomé, candidato a la Alcaldía, “lo sucedido con los representantes del Consejo de Estudiantes de la Universidad, aparte del ridículo en el que deja a las instituciones implicadas y a los protagonistas de la foto, es un ejemplo más de la interpretación leninista que hace el PSOE de lo que significa la participación ciudadana: que el partido esté de manera omnipresente en todas las asociaciones civiles y que todo quede bajo control de la “familia” bajo apariencia de pluralidad. Lamentable.”
martes, 15 de febrero de 2011
Clara Costales, pobre en ocurrencias. A propósito de una entrevista.
Jorge Cantin Robles
La sra. Clara Costales, en una entrevista publicada ayer, día 14 de febrero, en el diario El Comercio, de Gijón, despacha al partido Unión, Progreso y Democracia, (UPyD) con una frase sucinta aunque categórica: “Los de UPyD se pongan como se pongan son de derechas”. Como era de esperar no da ni una sola razón que sostenga la ocurrencia. Eso lo dice todo de la Sra. Costales y su método analítico, pues está convencida de que basta con su palabra. Ya sería intolerable que alguien afirmase o negase sin argumentar, aún es peor que lo haga alguien dedicado a la política, siempre obligado a dar razones de lo que afirma, defiende o rechaza, ideas convertidas sin esa condición en simples salidas de tono. Simplezas malintencionadas de quienes se contentan con mostrar no solo desprecio hacia sus rivales, sino también desprecio hacia los ciudadanos, incluidos sus votantes. Convencidos en su soberbia de que les votarán digan lo que digan y, hasta hagan lo que hagan.
Están tan acostumbrados a declarar lo primero que se les ocurre un día sí y otro también, a escucharse sólo a sí mismos y a sus aduladores, a documentarse en la colección de pegatinas que les nutre desde hace ya no se cuanto tiempo, desprecian tanto a todos aquellos que no les aplaudimos o les halagamos … que les basta despacharnos con una sucinta frase.
Son políticos autoritarios, que lo ignoran todo sobre todo, con la excepción del manual de instrucciones de la campaña electoral e incomodar a los jefes, por supuesto.
La sra. Costales despachó de esa forma un comentario ligeramente malicioso del periodista, algo así como “bueno, UPyD viene de la izquierda ¿qué me dice?” Y Clara Costales que piensa que la izquierda es ella y ese apéndice perfectamente amaestrado que es I.U., está convencida de que lo demás es la derecha, la indecencia, el mal. Este lenguaje manipulador, tan típico del partido de la sra Costales, no sólo es injusto con sus adversarios políticos, sino que en el caso de UPyD es una mentira.
Le basta con manipular con bajezas sin explicar a los ciudadanos qué hay de derechas en el programa político y electoral de UPyD.
¿Acaso es de derechas tratar de lograr que la nación española sea una comunidad de ciudadanos más libres y más iguales, aspiración amenazada hoy por el avance de las políticas nacionalistas de fundamentación identitaria –étnica o lingüística- y antiliberal?
¿Es acaso de derechas recuperar un “pacto entre iguales”, base de un modelo de estado federal, en vez de la actual yuxtaposición de Comunidades Autónomas jurídicamente desiguales, que conduce a la desigualdad entre los ciudadanos españoles?
¿Es de derechas defender la reforma del actual sistema electoral, de base provincial, que perjudica a las fuerzas políticas minoritarias de ámbito nacional, al tiempo que favorece la conversión de los grandes partidos nacionales en federaciones de partidos regionales que muchas veces defienden intereses divergentes e incluso antagónicos?
¿Es de derechas el rechazo al localismo que justifica la defensa de un territorio sobre el ciudadano individual, que ataca el principio de igualdad, y socava el único concepto defendible de nación: el que deriva de un pacto entre iguales?
¿Es de derechas una regeneración democrática que pasa por recuperar, junto al principio igualitario de “un ciudadano, un voto”, la premisa de que el territorio no puede en ningún modo constituirse como un ente político con derechos propios e intereses por encima de los de los individuos que los habitan?
Aquí tiene la sra. Clara Costales unas cuantas muestras del derechismo de nuestro partido.
¿No serán más de derechas quienes han descubierto a estas alturas los encantos del nacionalismo étnico y del localismo? ¿La política nacionalista que desarrolla el PSC es de izquierdas? ¿El bilateralismo España-Cataluña, con su viejo olor a fueros no es ultrareaccionario? ¿La actitud apocada ante un partido tan de izquierdas como el PNV ante el que continúan bien acomplejados los socialistas? ¿La suavidad untuosa cuando se dirigen a Convergencia i Unió y a Artur Mas, ese peso pesado de la izquierda?
A la sra. Costales y a tantos otros de sus compañeros les son de aplicación las palabras que Gabriel Zaid, en su ensayo Al cielo por la izquierda, publicado este mismo mes en la revista Letras Libres: “Así se llega a los criterios de verdad por afiliación: no se está del lado bueno por tener razón; se tiene razón por estar del lado bueno. Para legitimar una buena posición, hay que asegurarse otra buena posición: el lado bueno; para lo cual, afortunadamente, basta con declararse en contra de los malos”.
La sra. Clara Costales, en una entrevista publicada ayer, día 14 de febrero, en el diario El Comercio, de Gijón, despacha al partido Unión, Progreso y Democracia, (UPyD) con una frase sucinta aunque categórica: “Los de UPyD se pongan como se pongan son de derechas”. Como era de esperar no da ni una sola razón que sostenga la ocurrencia. Eso lo dice todo de la Sra. Costales y su método analítico, pues está convencida de que basta con su palabra. Ya sería intolerable que alguien afirmase o negase sin argumentar, aún es peor que lo haga alguien dedicado a la política, siempre obligado a dar razones de lo que afirma, defiende o rechaza, ideas convertidas sin esa condición en simples salidas de tono. Simplezas malintencionadas de quienes se contentan con mostrar no solo desprecio hacia sus rivales, sino también desprecio hacia los ciudadanos, incluidos sus votantes. Convencidos en su soberbia de que les votarán digan lo que digan y, hasta hagan lo que hagan.
Están tan acostumbrados a declarar lo primero que se les ocurre un día sí y otro también, a escucharse sólo a sí mismos y a sus aduladores, a documentarse en la colección de pegatinas que les nutre desde hace ya no se cuanto tiempo, desprecian tanto a todos aquellos que no les aplaudimos o les halagamos … que les basta despacharnos con una sucinta frase.
Son políticos autoritarios, que lo ignoran todo sobre todo, con la excepción del manual de instrucciones de la campaña electoral e incomodar a los jefes, por supuesto.
La sra. Costales despachó de esa forma un comentario ligeramente malicioso del periodista, algo así como “bueno, UPyD viene de la izquierda ¿qué me dice?” Y Clara Costales que piensa que la izquierda es ella y ese apéndice perfectamente amaestrado que es I.U., está convencida de que lo demás es la derecha, la indecencia, el mal. Este lenguaje manipulador, tan típico del partido de la sra Costales, no sólo es injusto con sus adversarios políticos, sino que en el caso de UPyD es una mentira.
Le basta con manipular con bajezas sin explicar a los ciudadanos qué hay de derechas en el programa político y electoral de UPyD.
¿Acaso es de derechas tratar de lograr que la nación española sea una comunidad de ciudadanos más libres y más iguales, aspiración amenazada hoy por el avance de las políticas nacionalistas de fundamentación identitaria –étnica o lingüística- y antiliberal?
¿Es acaso de derechas recuperar un “pacto entre iguales”, base de un modelo de estado federal, en vez de la actual yuxtaposición de Comunidades Autónomas jurídicamente desiguales, que conduce a la desigualdad entre los ciudadanos españoles?
¿Es de derechas defender la reforma del actual sistema electoral, de base provincial, que perjudica a las fuerzas políticas minoritarias de ámbito nacional, al tiempo que favorece la conversión de los grandes partidos nacionales en federaciones de partidos regionales que muchas veces defienden intereses divergentes e incluso antagónicos?
¿Es de derechas el rechazo al localismo que justifica la defensa de un territorio sobre el ciudadano individual, que ataca el principio de igualdad, y socava el único concepto defendible de nación: el que deriva de un pacto entre iguales?
¿Es de derechas una regeneración democrática que pasa por recuperar, junto al principio igualitario de “un ciudadano, un voto”, la premisa de que el territorio no puede en ningún modo constituirse como un ente político con derechos propios e intereses por encima de los de los individuos que los habitan?
Aquí tiene la sra. Clara Costales unas cuantas muestras del derechismo de nuestro partido.
¿No serán más de derechas quienes han descubierto a estas alturas los encantos del nacionalismo étnico y del localismo? ¿La política nacionalista que desarrolla el PSC es de izquierdas? ¿El bilateralismo España-Cataluña, con su viejo olor a fueros no es ultrareaccionario? ¿La actitud apocada ante un partido tan de izquierdas como el PNV ante el que continúan bien acomplejados los socialistas? ¿La suavidad untuosa cuando se dirigen a Convergencia i Unió y a Artur Mas, ese peso pesado de la izquierda?
A la sra. Costales y a tantos otros de sus compañeros les son de aplicación las palabras que Gabriel Zaid, en su ensayo Al cielo por la izquierda, publicado este mismo mes en la revista Letras Libres: “Así se llega a los criterios de verdad por afiliación: no se está del lado bueno por tener razón; se tiene razón por estar del lado bueno. Para legitimar una buena posición, hay que asegurarse otra buena posición: el lado bueno; para lo cual, afortunadamente, basta con declararse en contra de los malos”.
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