ELOGIO DE LA POLÍTICA

FESTINA LENTE

lunes, 30 de noviembre de 2009

Area residencial de Roces


La zona rural sostiene que Sariego arremete contra ellos para tapar el «caso Blanco»

«Se está dirigiendo a la zona rural para no ver otras cosas cercanas, como el caso de Ovidio Blanco, que está en sus ámbitos». De este modo respondió ayer la presidenta de la Federación de Asociaciones de Vecinos Les Caseríes, de la zona rural, Soledad Lafuente, a las declaraciones que realizó el pasado sábado el secretario general del PSOE de Gijón. El primer teniente de alcalde, José Manuel Sariego, atribuyó, en un acto público de los socialistas gijoneses, a «unos particulares que no ansían más que su interés personal y su lucro desmedido», los contenciosos que desembocaron en 23 sentencias que anulan el PGOU de Gijón. Las anulan por omitir un estudio de impacto ambiental y otras irregularidades administrativas. Sariego también advirtió a los jueces de que las competencias urbanísticas corresponden al Pleno del Ayuntamiento.

Las reacciones no se hicieron esperar: «El Tribunal Superior de Justicia de Asturias anuló el PGOU por que es ilegal y eso es algo que el Ayuntamiento sabía desde el primer momento», señala Soledad Lafuente. Los representantes de la zona rural así se lo hicieron saber a los munícipes en el Pleno del 9 de febrero de 2004, en el que se aprobó provisionalmente el PGOU.

Las declaraciones de Sariego son una muestra más para Lafuente de que el gobierno local «no nos escucha, como tampoco nos escucharon con las marchas verdes» y reprochó a esa sordera selectiva del gobierno de Paz Fernández Felgueroso «que ahora todos los ciudadanos tengamos que pagar una nueva revisión del plan general, que tiene su coste». Respecto a la advertencia del dirigente del PSOE al poder judicial, la portavoz vecinal opinó que «el Ayuntamiento debe acatar las leyes y lo que digan los tribunales».

La portavoz del colectivo Defensa Rural, Carmen Suárez, señaló que lo que piden los aldeanos es «el respeto al medio ambiente y la eliminación de nuevas urbanizaciones, es decir, la conservación de la zona rural de Gijón y eso no tiene nada que ver con lo que está diciendo Sariego». Suárez recurrió al refranero para explicar la actitud del líder del PSOE gijonés: «Habla la pega para que no hablen de ella».

Defensa Rural considera que Sariego «vuelve a mentir y a desprestigiarnos a los ciudadanos, que lo único que pretendemos es que no se repitan los desastres urbanísticos que se cometieron en Gijón en otras épocas». Carmen Suárez recordó que en Gijón hay 25.000 viviendas vacías, por lo que no se requiere invadir el campo gijonés para atender las necesidades de vivienda. La única explicación del interés del gobierno local por impulsar la construcción de bloques de viviendas en la zona rural es «favorecer a los grandes constructores». La portavoz de Defensa Rural recuerda que los gobiernos del PSOE no están teniendo empacho en «inyectar grandes cantidades de dinero público a los constructores y a los bancos».

También terciaron ayer en la polémica representantes de la Plataforma de Cabueñes, que indicaron respecto al «ansia de lucro» que ve Sariego en los vecinos del agro gijonés que «esas declaraciones retratan al personaje» y se preguntaron que «¿cómo puede cuestionar 23 sentencias promovidas por personas variadas, en defensa de sus intereses legítimos y no del lucro y la especulación que vemos en otros?». A esto añaden que «de momento, el único lucro indecente fue el de su ex arquitecto municipal, que está inmerso en un proceso judicial en el que el gobierno local sigue diciendo que está impoluto y mientras Sariego se dedica a desprestigiar a los perjudicados por las irregularidades del Plan General de Ordenación Urbana y se atreva a dar lecciones a los jueces».

Desde la Plataforma de Cabueñes se anima al secretario general del PSOE de Gijón a que «si tan seguro está de lo que dice, ¿por qué no se postula, junto a Pedro Sanjurjo y a la Alcaldesa, para ir a declarar al Juzgado por el "caso Blanco?"».

La polémica.

Marchas verdes:
Los vecinos de la zona rural convocaron tres marchas verdes, en las que participaron miles de gijoneses, para evitar las urbanizaciones en el campo gijonés. Los vecinos de la zona rural presentaron 3.000 alegaciones durante la tramitación del PGOU.

Sentencias:
Los tribunales han emitido 23 sentencias que anulan el PGOU por carecer de evaluación de impacto ambiental, deficiente información pública, falta de estudios económico financieros y falta de documentos esenciales.

Ansia de lucro:
El secretario general del PSOE de Gijón y primer teniente de alcalde, José Manuel Sariego, atribuyó el sábado a «unos particulares que no ansían más que su interés personal y su lucro desmedido» los recursos que provocaron los fallos judiciales adversos para el gobierno local. Sariego también dijo a los jueces que «las competencias urbanísticas son materia del Pleno del Ayuntamiento».

«Caso Blanco»
Los vecinos replican que Sariego dispara contra ellos «para no ver otras cosas más cercanas, que tiene en su ámbito, como el caso de Ovidio Blanco», ex arquitecto municipal imputado por lucrarse con la recalificación de una finca en Cabueñes, en un plan de edificación de pisos.

http://www.lne.es/gijon/2009/11/30/zona-rural-sostiene-sariego-arremete-tapar-caso-blanco/840956.html

«El objetivo es una ciudad compacta»

Lo que se pretende con la tramitación de este nuevo PGOU es diseñar estratégicamente la ciudad para que no tenga estrecheces en diez años». Así resume el concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, la tarea que le ha encomendado el equipo de gobierno para salvar la situación generada por los varapalos judiciales contra el anterior plan. Un planeamiento que descarriló en los tribunales por haberse tramitado como modificación, en lugar de como la revisión que se va a iniciar ahora, y por omitir entre su documentación una evaluación ambiental.
«No queremos esperar a que el Tribunal Supremo resuelva nuestros recursos, porque pueden pasar años para una resolución. Damos este paso para garantizar la plena seguridad jurídica al urbanismo de la ciudad», señaló.
Pese a los fallos judiciales anulatorios que acumula ya el plan Teixidor -23 según el último recuento-, el edil defiende la plena validez del modelo territorial contenido en él. «Es el conveniente para Gijón y por ese motivo no se va a modificar», afirma, convencido.
Se trata de un modelo, remarca Sanjurjo, que «apuesta claramente por una ciudad compacta y policéntrica». Esas dos definiciones se van a mantener en la revisión en ciernes, al igual, asegura, que la pauta de crecimiento sostenible desde el punto de vista ambiental (ya que los nuevos desarrollos obligan a consumir nuevo territorio) y económico (con el reto de conseguir servicios urbanos cada más eficientes en todo el municipio). Ese equilibrio entre respeto al medio ambiente y eficacia de servicios se articulará de nuevo -explica Sanjurjo- a través del cierre de la ciudad por el Este (con las actuaciones de Cabueñes y el remate de Somió en el Alto del Infanzón), el Oeste (con el proyecto para Jove) y el Sur (la unión del eje consolidado de Ceares-Viesques con el entorno de Vega-La Camocha a través de los nuevos suelos urbanizables de Castiello y Granda).
Respecto a los tres posibles escenarios de crecimiento que van a salir a información pública a la vuelta de Navidades valora las tres como «previsiones realistas, contenidas, ponderadas y ordenadas de desarrollo residencial». Y en ese sentido, recuerda un reciente plan general aprobado en Toledo, que duplicaba la capacidad de construir pisos del anterior. A su juicio, las propuestas recogidas en el documento de prioridades favorecen suficientemente, salvo la alternativa '0', el desarrollo socioeconómico que el equipo de gobierno espera para el próximo decenio. Además, dan cabida, nuevamente excepto la alternativa '0', a un parque de vivienda acorde con el aumento de población que puede traer consigo la mejora de las comunicaciones ferroviarias con la puesta en servicio del metrotrén y la llegada del AVE a Gijón (menos de tres horas en tren a Madrid). Pero también con las nuevas inversiones asociadas a la ampliación portuaria (regasificadora, ciclos combinados y autopista del mar) y la propia puesta en marcha de la Zona de Actividades Logísticas (ZALIA). «Hay que preparar la ciudad para todo eso. Ver cómo queremos crecer y hacer una planificación al respecto», argumenta Pedro Sanjurjo.
Encauzar las peticiones
El edil socialista de Urbanismo reconoce sin tapujos que se va a abrir un proceso de tramitación de un nuevo PGOU con todas sus consecuencias y sabe que se va a encontrar con duras oposiciones vecinales en el camino. Y también reclamaciones del tipo 'qué pasa con mi prado' que, a la postre, están detrás de la anulación judicial del plan Teixidor. «Los gijoneses, y esto es algo que forma parte de su propia forma de ser, son muy exigentes con las administraciones públicas. Nuestro deber como gobierno es encauzar sus peticiones, pero el gobierno está para gobernar y decidir, sin hurtar el debate público en un proceso como éste», asegura como declaración de intenciones ante lo que se avecina.
En esta ocasión, las nuevas tecnologías, anticipa Sanjurjo, jugarán un papel fundamental en la divulgación de todos los trámites relacionados con el nuevo PGOU. En principio no hay intención de pisar tanta caleya como con el plan anterior. El documento de prioridades se colgará en la web del Ayuntamiento tras su paso por el Pleno del próximo 11 de diciembre

La tramitación combina filtros urbanísticos y ambientales

Arrancará en el Pleno del 11 de diciembre y después las tres variantes estarán un mes expuestas para recibir sugerencias

Con una doble vertiente urbanística y ambiental, que nunca se había seguido con ningún plan general anterior y acabará fundiéndose al final en un mismo documento. Así será la complicada tramitación administrativa del nuevo PGOU de Gijón que, bajo la figura de revisión, iniciará su andadura oficial en el Pleno del próximo 11 de diciembre. Antes de eso, en la reunión de la junta de gobierno de mañana se dará el visto bueno al documento de prioridades o avance del plan.
Para la parte de elaboración del informe de sostenibilidad ambiental (ISA), una de las carencias señaladas en las sentencias judiciales contra el planeamiento anulado, el Ayuntamiento contratará a una empresa de ingeniería asturiana. Ésto es, externalizará su redacción a una asistencia técnica.
El nuevo PGOU se someterá a dos periodos de información pública y pasará por el Pleno en cuatro ocasiones hasta la aprobación definitiva. La primera exposición pública incluirá las tres alternativas de desarrollo urbanístico recogidas en el documento de prioridades (0, 1 y 2). Este periodo de sugerencias durará un mes. Más adelante, una vez que el Ayuntamiento tome partido por una de las propuestas de crecimiento y lleve a cabo su aprobación inicial, el borrador del nuevo plan general y el informe de sostenibilidad ambiental saldrán de nuevo a información pública durante dos meses, esta vez para recibir las correspondientes alegaciones.
Dentro del procedimiento administrativo general, como ya queda dicho, hay que combinar a la vez filtros urbanísticos y medioambientales. Esto implica que, en última instancia, dos organismos de control de Principado, la CUOTA y la CAMA tendrán que informar favorablemente al plan. En total a lo largo de la tramitación hay tres momento de consultas e informes y cuatro de elaboración de documentos (incluyendo el texto de prioridades de partida).
¿En qué plazos se va a completar toda esta extensa tramitación? A día de hoy es una incógnita, pero algunos de los miembros del equipo de gobierno, como el primer teniente de alcalde, José Manuel Sariego, han dicho que la nueva normativa de ordenación urbanística del concejo tiene que estar lista antes de las próximas elecciones municipales (mayo de 2011). En este punto hay que recordar que el procedimiento administrativo del plan Teixidor, mucho más sencillo en comparación con el que en teoría tiene que afrontar ahora el Ayuntamiento, se prolongó dos años, durante los cuales los vecinos de la zona rural organizaron hasta tres 'marchas verdes' de protesta

El Ayuntamiento de Gijón emprende desde cero un plan urbanístico nuevo y más ambicioso

La revisión del PGOU que el Ayuntamiento pondrá en marcha esta semana puede superar en ambición al planeamiento anulado por los tribunales. El documento de prioridades del nuevo plan, que irá a la junta de gobierno de mañana, incluye como principal novedad tres alternativas posibles de desarrollo urbanístico del municipio para los próximos diez años (2010-2020). Una de ellas supera con creces las previsiones de crecimiento del plan Teixidor al sumar a todas las zonas urbanizables incluidas en ese PGOU, vigente desde 2007, una nueva bolsa de suelo en Vega-La Camocha y la ampliación de superficie y densidad edificatoria en la zona de Porceyo. Todo ello daría como resultado una capacidad residencial para 24.000 viviendas.
La alternativa más conservadora es la denominada '0'. Básicamente supone la regularización de la situación urbanística actual. En esta opción se incluye todo el suelo consolidado que proviene de desarrollos del último plan Rañada (el de 1999), modificaciones del mismo (como el plan para la barrera ferroviaria), actuaciones concertadas como el área residencial de Roces y proyectos de infraestructuras promovidos por otras administraciones como la ZALIA, la ampliación portuaria y el polígono de Lloreda. Aquí tendrían cabida todas las operaciones residenciales aprobadas administrativamente hasta el momento, todo lo regulado por el nuevo catálogo urbanístico y todo lo que tenga ya licencia de obra aunque provenga del plan anulado. En total, contiene suelo para desarrollar 8.000 viviendas, una cifra que el equipo de gobierno considera insuficiente para atender la demanda de la próxima década.
La denominada alternativa '2' es la más expansiva de las tres. Incluye la suma de las dos anteriores y propone, como queda dicho, la incorporación de nuevo suelo urbanizable en Vega-La Camocha, el mismo que preveía la construcción de unas 2.000 viviendas y que fue retirado durante la tramitación del plan Teixidor para que siguiera siendo de interés paisajístico. Para llegar a ese número de 24.000 viviendas, también se plantea la ocupación de más territorio en Porceyo y el desarrollo de piezas edificatorias de media densidad (0,35 metros cuadrado/metro cuadrado) donde estaba previsto construirlas de baja. En la práctica, la forma de densificar sería implantar el modelo de las urbanizaciones proyectadas en Castiello, Granda y Cabueñes en esa zona del Suroeste del municipio.
Documento de prioridades
Las tres propuestas saldrán a información pública para incorporar sugerencias ciudadanas, pero, al final, el gobierno local tomará partido por una opción que será la que iniciará en solitario el trámite de aprobación inicial en los próximos meses. Este estudio de alternativas es una exigencia la Ley estatal 9/2006, de 28 de abril, sobre evaluación de los efectos de determinados planes y programas en el medio ambiente.
El documento de prioridades o avance del nuevo PGOU es una publicación de 130 páginas ilustrada a todo color en el que han trabajado los servicios municipales con asesoramientos puntuales como los de la empresa Dolmen, autora del nuevo catálogo urbanístico de la ciudad.
La memoria está dividida en seis apartados: introducción y antecedentes, tramitación administrativa, marco territorial, justificación de la revisión del PGOU, alcance y objetivos de la revisión y las tres alternativas de desarrollo urbanístico ( '0', '1' y '2').
En dicha memoria se detalla que la revisión del PGOU se hace sobre el último plan general, que lleva la autoría del urbanista Ramón Fernández-Rañada (de 1999) y su texto refundido de 2003. Y se revisa ese documento porque el TSJA ha anulado la adaptación a la Ley del Suelo del Principado de 2005, pese a que la resolución no es firme y está recurrida en el Supremo, y se busca garantizar la plena seguridad jurídica del urbanismo gijonés.
Entre los objetivos señalados, el documento de prioridades incluye como novedad la reserva del 30% del conjunto de previsiones del suelo residencial para vivienda protegida, para dar cumplimiento a la actual Ley del Suelo. También se defiende el diseño de una ciudad sostenible, el cuidado de nuevos modos de transporte (el ferrocarril), la adaptación al modelo territorial regional (área metropolitana) y la garantía de desarrollo industrial con espacios para proyectos cada vez más vinculados a las nuevas tecnologías

http://www.elcomerciodigital.com/20091130/gijon/ayuntamiento-gijon-emprende-desde-20091130.html

domingo, 29 de noviembre de 2009

Investigar, innovar y emprender, los retos pendientes de Asturias

El ovetense Amador Menéndez Velázquez, químico y premio europeo de divulgación científica, trabaja en Massachusetts (EE UU) para hallar una pintura que, aplicada sobre los cristales, convierta cualquier ventana en una fuente de energía. Su experimento cuesta mucho dinero, pero si lo consigue cambiará nuestra vida. Las casas serán como minicentrales eléctricas
de un científico brillante siempre hay una institución o una compañía que cree en la investigación y que se aplica en resolver un problema. No siempre lo consigue de inmediato, ni por un camino fácil, barato o que reporta beneficio a la primera. Innovar requiere, por eso, de una cultura social y empresarial, de una paciencia, que no abunda en Asturias.Quien sí la tiene es el País Vasco.

Peleó por las competencias de ciencia y tecnología hasta que lo logró hace bien poco. Y no pierde batalla con la que arrimar recursos a esta materia. El Gobierno central recortó este año en 400 millones de euros los fondos para investigación, con gran alboroto entre la comunidad científica. Enmendó luego los Presupuestos para restituir 143 millones. De esa partida, 80 van directos a Euskadi. Así lo exigió el PNV en peaje por el apoyo de sus diputados a las cuentas estatales. Aunque el nacionalismo no gobierna ya aquellas tierras, ve en la I+D+I un valor estratégico. Es inmoral pactar unos Presupuestos así, en el pesebre. No viene al caso centrarse ahora en ello. La realidad es que en 1981 Euskadi destinaba a I+D el 0,097% de su PIB, tenía 3.000 investigadores y figuraba a la cola de España. Casi tres décadas después, invirtió por completo la situación. Dispone del 1,60% para investigación, tiene 8.000 científicos y ya está en cabeza. Pretende convertirse en la región tecnológicamente más puntera de Europa.

Al lado de esta vertiginosa carrera y de esa ambición, la situación de Asturias acompleja. Aunque las cosas han mejorado en los últimos tiempos, la investigación y el desarrollo no son una prioridad de los políticos regionales. Todos predican, pero nadie da trigo. Para muestra, los Presupuestos recién pactados. Entre construir una economía que demagógicamente llaman solidaria y una economía fuerte para el futuro, capaz de generar más bienestar para todos, PSOE e IU optaron por lo primero. Habrá mucho gasto social, pero la I+D no acaba de despegar. Se mantiene en 68 millones. Igual que el año pasado, y bastante menos de lo que el Madrid pagó por fichar a Ronaldo. Una empresa bilbaína de turbinas invierte por su cuenta en investigación casi tanto como el Principado. El Gobierno vasco, seis veces más: 420 millones. Mucha diferencia para excusarla por los privilegios económicos forales. Es más bien que en Asturias no hay una política decidida que fomente la sociedad de la innovación. Madrid, Navarra y el País Vasco son, por ese orden, las regiones que mayor porcentaje de riqueza aportan a la investigación. Asturias está en mitad de la tabla. A mucha distancia, la última entre las regiones de tradición industrial.

Parte de la culpa de este rezago es imputable a las empresas. Para investigar se necesita apoyo público y, en mayor medida, implicación privada. Innovar es cuestión de supervivencia. Quien no lo entienda así está perdido. Los vascos lo tienen muy asumido. El empresariado asturiano aporta el 43% del dinero de la I+D. El de Euskadi, el 80%. Empresa e investigación están poco conectadas en Asturias. No hay agilidad para traducir el conocimiento en negocio. O lo que es lo mismo: para hacer útiles los avances científicos. Son dos puntos débiles de la investigación regional. En ambos la Universidad tiene un papel decisivo. Nuestra Universidad anda feliz. Acaba de ser reconocida como Campus de Excelencia, lo que la sitúa entre las mejoras del país y le abre nuevas perspectivas internacionales. Precisamente, dos proyectos científicos están en la base de su éxito. Uno, relacionado con la biomedicina y la salud; otro, con la energía, el medio ambiente y el cambio climático. Con pasos así, una transformación como la que hizo el País Vasco está al alcance de la mano. La ecuación mágica de la economía asturiana podría ser E+E+I. Le faltan las «es» de emprendedores y exportadores, y también la «i» de innovadores. La innovación es creatividad multiplicada por espíritu emprendedor. Son tiempos de estrechez. Hay que gastar menos, porque tenemos menos para gastar. Por eso es preciso hacerlo de manera más inteligente. Nada impide a Asturias, comunidad pequeña y de recursos limitados, tomar la iniciativa y promover alianzas fructíferas con otras regiones líderes, como Madrid o el País Vasco.

Para crecer hay que cooperar. La ciencia y la tecnología, cada vez más una obra colectiva, son terreno fértil en esta táctica. La experiencia no consiste, como dijo el racionalista Leibniz, el último gran genio universal, en el número de cosas que se han visto, sino en el número de cosas sobre las que se ha reflexionado con fruto. Si aspira a viajar en el vagón de primera, más le vale a Asturias reflexionar sobre su tara investigadora. Para recoger frutos y también para poner cuanto antes sus ideas a caminar.

http://www.lne.es/opinion/2009/11/29/investigar-innovar-emprender-retos-pendientes-asturias/840732.html

Cimavilla, año de 1984 Actuaciones principales del Plan del Cerro de Santa Catalina

J. M. CEINOS En el segundo mandato municipal de José Manuel Palacio Álvarez (La Habana, 1930-Gijón, 2005) como alcalde de Gijón, la Corporación emprendió la primera gran operación de recuperación urbanística de la ciudad, que, como no podía ser de otra forma, tuvo como objetivo Cimavilla, el viejo barrio pesquero local y cuna de la villa, que hace un cuarto de siglo presentaba más que alarmantes síntomas de deterioro casi irreversibles. Veinticinco años atrás, no sólo Gijón, muchas otras ciudades españolas ponían en marcha planes de recuperación de sus cascos históricos tras decenios de abandono e invasión del tráfico de vehículos. Cimavilla no era una excepción, con edificios que ocultaban auténtico chabolismo urbano. Durante el primer mandato municipal tras la recuperación de la democracia (de 1979 a 1983), la Corporación acometió las obras más urgentes, sobre todo en los barrios, que tenían amplias zonas que eran auténticos lodazales, sin calzadas ni aceras, con deficiente alumbrado público y otras carencias. Pero en el segundo mandato, el comprendido entre 1983 y 1987, el Ayuntamiento puso manos a la obra en Cimavilla como su primer gran reto de «cirugía urbanística». Se encargó el llamado Plan Especial de Protección y Reforma Interior del barrio de pesquerías a los arquitectos Francisco Pol y José Luis Martín, con la colaboración de los también arquitectos Juan González Moriyón y Fernando Nanclares. La entonces ambiciosa actuación urbanística se dividió en dos partes: una, la transformación del Cerro de Santa Catalina en un parque público, y dos, la rehabilitación de los viales y plazas del barrio alto, con la incorporación posterior de ayudas para la recuperación de edificios y fachadas. Así se hizo en los años posteriores. Hace un cuarto de siglo se presentó en el Ayuntamiento el plan, para su estudio, discusión y aprobación por los grupos políticos municipales. Se comenzó por el Cerro de Santa Catalina, cuya transformación en un gran parque público era un viejo anhelo de los gijoneses ya recogido en el Plan de Reformas Urbanas de 1937, como también convertir la falda de la colina de Los Pericones en un gran parque, proyecto que se haría realidad en el segundo mandato municipal de José Manuel Palacio. En el Plan de Reformas de 1937 ya se indicaba la construcción de un «acuarium» aprovechando las fortificaciones militares del Cerro. Pero en el caso de Cimavilla, si importante era la recuperación urbanística, no lo era menos la demográfica. En efecto, los redactores del plan pusieron especial empeño en «rejuvenecer» la población del barrio alto y, para ello, en el plan de recuperación del Cerro de Santa Catalina incluyeron la construcción de una «cornisa» de viviendas en paralelo «a la edificación que bordea el Cerro». La idea era «atraer» al barrio alto, sobre todo, a jóvenes residentes. Bien pronto el rechazo de los vecinos dio al traste con este proyecto y los edificios pasaron directamente al baúl de los recuerdos. Los vecinos basaron su oposición frontal en que los edificios ocuparían la zona más llana y resguardada del Cerro. De todo lo previsto en el plan, un cuarto de siglo después, se llevó a cabo el gran parque, con la construcción de caminos y la conservación de las antiguas «pistas militares». En lo más alto de La Atalaya se colocó una «escultura monumental»: el «Elogio del Horizonte» de Eduardo Chillida, se recuperó «como área de estancia» el recinto de la batería de Santa Catalina y se restauró La Fontica (una fuente muy ligada al origen de la villa). Pero en el plan había mucho más que nunca se llevó a cabo. Además de la «cornisa» de viviendas, no se reconstruyó la ermita de Santa Catalina, ni tampoco se levantó «un pequeño edificio destinado a observatorio meteorológico». En la parte occidental, al lado de la batería de Santa Catalina, se proyectó la construcción de dos edificios destinados a equipamientos deportivos. No se hicieron, en su lugar se habilitó una pista deportiva descubierta. Tampoco se llevó a cabo la «construcción de nuevos pabellones tras los taludes de protección, con el volumen de los pabellones originarios del acuartelamiento de las fortificaciones», para ser destinado «el conjunto de las casamatas y nuevos pabellones a equipamiento cultural, recomendándose preferentemente su utilización como "Museo del mar Cantábrico"». Finalmente, tampoco se llevó a cabo la construcción de la que estaba pensada como gran puerta de acceso al Cerro desde el barrio alto: un anfiteatro «a través del conjunto de la Fábrica de Tabacos», que, además de gran escalinata, sirviera para la celebración de espectáculos al aire libre.1. Bloques para viviendas en la parte más próxima del Cerro al caserío de Cimavilla. 2. Instalaciones deportivas cubiertas y recuperación del recinto de la batería de Santa Catalina. 3. Reconstrucción de los pabellones militares para ser destinados a equipamiento cultural: «Museo del mar Cantábrico». 4. Reconstrucción de la ermita de Santa Catalina. 5. Observatorio meteorológico. 6. Recuperación de La Fontica. 7. Gran escalinata, en forma de anfiteatro, de acceso al Cerro y recinto al aire libre para espectáculos.

http://www.lne.es/gijon/2009/11/29/cimavilla-ano-1984-actuaciones-principales-plan-cerro-santa-catalina/840549.html