La sorpresa de Castilla y León y la enorme brecha entre autonomías del Norte y del Sur
España no remonta. En relación con las primeras pruebas PISA (años 2000) el país tiene doce puntos menos en comprensión lectora, mantiene la puntuación en ciencias respecto a 2006 y baja un par de puntos en capacidad matemática respecto a 2003. Hablamos de la media, y ésa la hunde media docena de comunidades. Dejando a un lado Ceuta y Melilla -con parámetros académicos no europeos- hay autonomías que se alejan peligrosamente. Andalucía es todo un clásico (52 puntos menos que Castilla y León en Matemáticas, y 32 menos que Asturias), pero junto a los andaluces los resultados en las Canarias asustan: ocupa el último lugar en el «ranking» autonómico en las tres competencias, seguida a poca distancia por la comunidad balear, una de las más ricas del país en términos de producto interior bruto (PIB). Los resultados no engañan. Los que andan mal en competencia lectora también renquean en matemáticas y ciencias. Fallan los sistemas o la organización de esos sistemas, no fallan...