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martes, 8 de marzo de 2011

El Ayuntamiento cierra 2010 con un superávit de 2,7 millones

Las arcas municipales resisten la crisis y el evidente descenso de los ingresos de todas las administraciones públicas. Ese es, al menos, el mensaje que lanzó ayer el equipo de gobierno tras hacer un primer balance de las cuentas públicas de Gijón durante el año 2010. Un ejercicio «complicado», nadie lo oculta. Tras trasladar en la comisión de Hacienda el informe del avance de la liquidación del ejercicio (no estará cerrado hasta el verano), Santiago Martínez Argüelles anunció que el Ayuntamiento cerró el año con superávit. No hay números rojos en las cuentas del Consistorio pese a la situación general: el balance fue de 2,7 millones de euros 'positivos', lo que supone un «buen termómetro de la situación económica de Gijón».
Según el edil de Hacienda, esos 2,7 millones (en un presupuesto consolidado que superó los 300 millones de euros) son la mejor demostración del «equilibrio que existe entre ingresos y gastos», así como de la «disciplina y rigor» y del «control del gasto especialmente intenso» del que 'presume' el equipo de gobierno. Ese es el mensaje que desde hace meses lanza, el de la «elevadísima prudencia en la gestión de los ingresos», en medio de «un año muy complejo, con una situación económica general muy complicada, especialmente para las Administraciones Públicas». La situación que no ha impedido que el Ayuntamiento tuviera en su tesorería, a 31 de diciembre de 2010, 25,2 millones de euros. Una parte de esos 2,7 millones del superávit se incorporarán al presupuesto de 2011, que ganará así un pequeño 'colchón' no previsto, y otra parte «quedará libre», explicó Argüelles. Pero las cifras definitivas están aún sin detallar y serán aprobadas cuando el Pleno municipal apruebe, dentro de unos meses, la liquidación definitiva de 2010.
Aún no ha detallado Argüelles, por lo tanto, de dónde se arañaron esos casi 3 millones de euros, pero Cultura, Deporte y Festejos fueron tres de las áreas en las que más se apretó el cinturón. Menos programación, menos exposiciones, menos subvenciones a clubs, menos horas de apertura de algunas instalaciones... Eso anunciaron los respectivos responsables ya al inicio del ejercicio.
Lo que no pudo evitar Gijón fue ver aumentar su deuda. En 2010, el Ayuntamiento contrató un nuevo crédito financiero, por valor de 22,5 millones de euros, y cerró el ejercicio con 176,79 millones de euros, lo que supone 4 millones de euros más que en 2009. En estos momentos, el Consistorio está amortizando un total de 16 préstamos, contratados entre 2001 y 2010 con ocho entidades distintas.
El plan económico financiero al que Gijón está sujeto, así como los ajustes impuestos por el Gobierno sobre el endeudamiento de los municipios obligarán a que la cifra total de deuda contratada sea menor cuando finalice este año.
Pago a proveedores
Por último, Santiago Martínez Argüelles explicó que durante todo el año pasado el periodo medio que el Ayuntamiento tardó en pagar a sus proveedores fue de 55 días, plazo que se enmarca en el «objetivo perseguido de pagar a las empresas, de cumplir con nuestras obligaciones, lo más rápidamente posible». Esta circunstancia, asegura el concejal de Hacienda, «sitúa al Ayuntamiento de Gijón entre los mejores pagadores de las Administraciones Públicas». En el futuro, la intención es seguir rebajando esos plazos. Con todo, el equipo de gobierno insiste en que la situación es «envidiada y envidiable» y que un «ejercicio presupuestario complejo» se ha resuelto «con rigor y disciplina».
Ese mismo rigor, defendió Martínez Argüelles, una vez más es el que se aplica en los procedimientos de contrataciones públicas del Ayuntamiento. En este sentido, el concejal de Hacienda adelantó que mañana presentará una nueva herramienta, la Plataforma de Gestión de Compras, una aplicación en la que «llevamos trabajando cinco años y que supone una mejora en la gestión».

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