ELOGIO DE LA POLÍTICA

FESTINA LENTE

lunes, 24 de enero de 2011

Granda, paraíso natural

24.01.2011 -
ARMANDO F. BARTOLOMÉ
COORDINADOR LOCAL DE UPYD DE GIJÓN

PSOE e IU decidieron un día, en tiempos de burbuja inmobiliaria, saltar el rubicón urbanístico de la Ronda Sur dejando atrás la prudencia que presidía el ordenamiento territorial de Gijón. Planearon sacar plusvalías de uno de nuestros grandes patrimonios: la zona rural. Maquinaron un PGOU que, de ejecutarse algunos planes parciales, destrozará lugares emblemáticos, cambiando para siempre y para mal la fisonomía de nuestro concejo. Entre estos espacios amenazados se encuentra el valle de Granda y sobre el Plan de Ordenación que se cierne sobre él queremos contar (y alegar) a la opinión publica por qué en UPyD nos oponemos a su ejecución.
Este valle de Granda, atravesado por el río Piles, no hace mucho (2006) que fue recuperado para los ciudadanos que hoy lo disfrutamos a cientos, bien corriendo, a pie o en bici. Todos nos felicitamos por la obra de la Confederación Hidrográfica que, al abrir las sendas, nos ha puesto en contacto con un patrimonio natural y etnográfico paradisíaco y 'a tiru piedra' de la ciudad. Esta vega del río Piles es un espacio que, a pesar del brutal impacto del nudo de comunicaciones de la autopista del Cantábrico con la Minera, conserva una riqueza medioambiental(aliseda pantanosa, laguna, etcétera) que contrasta con el resto de arroyos y ríos gijoneses que presentan, en una gran mayoría, un aspecto deplorable. Esta vega es la única de donde parte la conexión natural con las montañas cercanas (Picu'l Sol, Fario). Se trata de un espacio medioambientalmente único, con grandes praderas que bordean el río Piles, arbolado centenario y autóctono, flora singular y fauna protegida que, por cierto, parece desconocer el mediocre e insuficiente informe de sostenibilidad ambiental encargado por el Ayuntamiento para el PGO.
Por todo ello, no se entiende que, al más puro estilo marbellí, se quieran construir en trescientos cincuenta mil metros cuadrados y a lo largo de dos kilómetros, 58 edificios de 4 y 5 alturas más bajo cubierta (1.000 viviendas), es decir, un equivalente a 55 campos reglamentarios de fútbol. Además, hay que añadir un vial de cuatro carriles y conexiones con la macrourbanización de Castiello que, junto a lo anterior, causaría un grave deterioro para toda la zona natural anexa, que calculamos aproximadamente en un millón de metros cuadrados. La obra planeada es de tal magnitud que rivalizaría en impacto visual y paisajístico con el mismísimo Muro de San Lorenzo.
Y todo esto, ¿por qué y para qué? ¿Quién gana y quién pierde? PSOE e IU suelen aducir que estos planes de suelo urbanizable (Granda, Castiello, Cabueñes.) hacen a nuestra ciudad más compacta y que necesitamos más viviendas. Falso.
Falso porque estas propuestas del PGO se orientan a la implantación de una masa de ciudad dispersa, que crecería con un consumo desmesurado de suelo, comprimiendo los núcleos rurales existentes y que, además del grave impacto ambiental, supondría un ejemplo de ineficiencia económica por los elevados costes energéticos, de construcción y mantenimiento de las infraestructuras y los servicios públicos. Cara factura que pagaremos todos los gijoneses.
Falso también porque la ciudad crecerá sin considerar la necesidad real de vivienda. Frente a lo que dice el PGO, lo cierto es que, según el INE, se prevé para el periodo 2010-2020 un descenso de 16.500 habitantes en nuestra ciudad y proporcionalmente en toda Asturias. El PGO prevé la construcción, en suelo urbano, de casi 13.000 viviendas, a las que hay que unir miles de viviendas en 'stock' que siguen sin vender y otras que se consideran segunda residencia. A esto habría que añadir un número indeterminado de viviendas que se adquirieron con motivos especulativos los pasados años de burbuja inmobiliaria, cuyo número exacto es imposible conocer, pero es elevado, y que no figuran puestas a la venta debido a la caída de los precios. Nos parece que la oferta es más que suficiente para los próximos años y eso sin contar que están por desarrollar políticas efectivas de alquiler y de rehabilitación de viviendas antiguas.
En resumen, este plan parcial es obsoleto, medioambientalmente suicida, daña a la vista, económicamente ineficiente a medio y largo plazo e injustificado si se alegan necesidades de vivienda, dado que, además, el tipo de pisos que se planea construir en Granda es de precio libre y de lujo. O sea, oferta para los que ya tienen vivienda, no para los que realmente la necesitan.
Volvemos entonces a las cuestiones planteadas: ¿por qué y para qué este plan que promueve la izquierda progresista y transformadora? ¿Dónde está la oposición municipal? ¿Dónde está el PP? ¿Quién gana aquí? ¿Quién hace caja?
El candidato socialista a la Alcaldía ha entrado en campaña con la oferta de un pacto verde por la ciudad: «Un gran pacto social por la movilidad y un medio ambiente sostenible, con una apuesta ciudadana a favor de un modelo no contaminante». Y en parecidos términos se ha manifestado el candidato de su socio de gobierno IU: «Sueño con una ciudad donde el acceso a la vivienda no sea un lujo y en la que los poderes públicos intervengan de una manera mas decidida en el mercado inmobiliario para frenar la especulación» (sic).
Pues bien, pasen nuestros gobernantes de las palabras a los hechos y acepten nuestras alegaciones sobre Granda. Por transparencia, por coherencia y por el bien de Gijón.

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